Wifi en Buenos Aires

La calidad de la conectividad en la Argentina es deplorable. Ese es todo un tema. Pero lo que más me llama la atención es la cantidad de redes Wifi que hay en Buenos Aires. Esta semana, tomé al azar algunas esquinas del microcentro. En ninguna de las que probé había menos de veinte puntos de acceso. Eso sí, todos, todos, todos, cerrados, salvo alguna excepción marginal.

Necesitamos cambiar eso. Necesitamos compartir infraestructura tanto o más como compartimos contenidos. La sociedad de la información corporativa dejará, por definición, poblaciones enteras enterradas en la brecha digital. La inclusión digital estatal es un trabajo a larguísimo plazo que, en la Argentina, se limita al revoleo por correo de CDs y a acuerdos con Microsoft firmados de madrugada.

La lógica del mercado se encargará sola de bajar cada vez más los precios del hardware, pero la conectividad no se extenderá tan fácilmente, porque entre otras cosas las proveedoras tienen un modelo de negocio tan corto como su nariz.

Sé de emprendedores que ya están hablando de una Red Pública Nacional (RPN). Otros preferirán el modelo de Fon. Y seguramente decenas tienen ideas sobre el tema. Hay que hacer algo. Ya. Compartir tu Wifi es sólo el inicio.