Una laptop por niño: desarrollando entornos colaborativos de trabajo

¿Hacia dónde apunta el desarrollo de las aplicaciones de las laptops de Negroponte? Desde hace unos instantes hay novedades al respecto. Como ya dijimos aquí, una de las discusiones que más nos interesan es aquella que tiene a las interfaces en el centro y se cuestiona por qué seguimos trabajando en arquitecturas de escritorio similares a las de hace veinte años.

En algunos puntos de esos problemas están trabajando los desarrolladores de OLPC. Christopher Blizzard, ingeniero de Red Hat y de Mozilla que actualmente trabaja para el proyecto Una Laptop por Niño, acaba de publicar en su blog los avances conceptuales que han logrado en el desarrollo experimental del cliente de chat. Se trata del prototipo del programa de mensajería instantánea -pero ya veremos que es mucho más que eso- que incluirán las laptops.

Si bien ya se había difundido la idea de que a OLPC le interesaba desarrollar un procesador de textos que propicie la colaboración, antes que el almacenamiento, lo que hoy sabemos sobre el chat es mucho más estimulante.


Como propone Blizzard, la pregunta clave es, en tanto usuarios, ¿por dónde empezamos? Y la respuesta, sin importar si trabajamos en Windows, Linux o Mac, es “por el escritorio”. Es allí desde donde manipulamos documentos e iniciamos aplicaciones. El escritorio es aún el centro de operaciones de los usuarios.

Algunos intentos de aplicaciones web 2.0 y ahora el proyecto OLPC intentan diseñar entornos colaborativos de trabajo, menos centralizados, más compartibles, menos restrictivos, de tal forma de posibilitar acciones colaborativas al servicio de las necesidades de los usuarios. Si tenemos en cuenta que las laptops van a ser una bisagra en las aulas, trabajar esos aspectos es fundamental.

En ese sentido, las novedades están relacionadas al diseño del chat como entorno de trabajo. Ya no sólo como lo utilizamos actualmente, para hablar o tener videoconferencias, sino también para compartir y manipular documentos, para crear archivos y editarlos colectivamente.

En los pantallazos publicados, vemos que están trabajando también con un sistema de pestañas, ya no sólo para cada aplicación -como actualmente trabajamos en Firefox o Gaim- sino entre las aplicaciones. Se está tratando de integrar las interfaces de proyectos hasta hoy separados en una arquitectura que los incluya y los haga tan accesibles como integrados. De seguir en esa linea de trabajo, además de ser el proyecto más ambicioso de inclusión digital que conocemos, se convertirá en un laboratorio de interacciones y usos innovadores.

Así van las cosas, y avanzarán mucho más. Blizzard es un tipo súper creativo e innovador, ideal para experimentar sobre metáforas de interacciones como ¿por dónde empezamos?