Un terremoto para los medios digitales de América Latina

El impacto de lo altamente improbable

Las ediciones digitales de los medios masivos latinoamericanos tuvieron un rol protagónico en el desarrollo del periodismo y la publicidad online durante los últimos años. Los sitios de los diarios, sobre todo, se establecieron desde 1995 como los nodos proveedores de contenidos más importantes en la dieta de noticias cotidiana. Y como el blanco de la mayor parte de las inversiones de la publicidad en internet.

Como todos los indicadores dan cuenta, las redes sociales están ganando terreno en los escenarios de producción, circulación y consumo de noticias, y por supuesto también en el de las inversiones publicitarias. Mientras tanto, los medios ensayan toda clase de estrategias para convivir con esa realidad que parece no tener retorno. Está en juego el único recurso que no escala en la economía de la información: el tiempo vital de la audiencia para consumir noticias.

La industria latinoamericana de medios digitales está dormida en los laureles conseguidos en un período donde la competencia era escasa o, en algunos casos, inexistente.

La aparición en el corto plazo de una criatura periodística como el huffingtonpost.com, parece improbable. Pero su impacto, si corre con el mismo destino que en los Estados Unidos, podría ser devastador para las marcas de las organizaciones de medios y para su facturación online, sobre todo en un momento en el que las agencias están migrando radicalmente hacia caos digital.

Es improbable, pero posible, la aparición de un cisne negro en América Latina que reestructure la relevancia de los players y su capacidad para luchar por una torta publicitaria cada vez más atomizada.

Un cisne negro es como un terremoto, algo improbable, impredecible y de consecuencias imprevisibles. Es imposible pronosticarlo y verlo venir. La única forma de salvarse de su llegada e impacto, es transformarse. Pero transformarse en qué sentido, se preguntarán muchos. En un cisne negro, en EL cisne negro de la industria.

La única forma de salvarse de un terremoto industrial, es ser el terremoto.