Twitter es el subtítulo de la realidad, y Facebook el making-of

El discurso broadcast -político, académico, periodístico, pedagógico, corporativo, publicitario, etc.- está condenado a ser resignificando, resemantizado, reutilizado en experiencias acotadas y paralelas. El discurso broadcast sigue estando donde siempre estuvo, pero el sentido está en otra parte y circula de un modo nuevo. Su valor está en mutación.

El éxito de los artículos, videos, discursos, presentaciones, eventos, etc., de hecho, se mide también por el volumen y la clase de paratextos -de asociaciones, resonancias, redundancias, enlaces- que genera. Incluso en lo efímero y efectista. Palabras más, palabras menos, eso es en buena medida el pagerank o un trending topic.

En una economía de sentido basada en la propagación y en la transformación, lo que no se puede manipular -o epigrafear, subtitular- amputa su riqueza y valor potencial. La educación, la política, los medios, insisten en ofrecer productos cerrados -finales- que la audiencia se encarga de hackear y posteditar, de transformar y propagar, adoptándolos como materia prima para hacer o decir algo más.

Twitter es el subtítulo de la realidad y Facebook, Youtube y otras plataformas son parte del making-of. El consumo colectivo es también la producción distribuida de sentido. Los timelines de Twitter son los subtítulos de la experiencia y los muros de Facebook donde se registra, con otro tiempo, parte del cómo se hizo.

Si aun en la restricción y el blindaje, los paratextos fluyen y dan vida al broadcast, no sólo no todo está perdido ante la compresión de la ecología unidireccional, además hay mucho por encontrar, construir y reinterpretar.

A los bifes. O cómo se explica, si no, que la información más estándar del estado del tiempo y pronóstico extendido para determinadas ciudades duplique su tráfico y consulta cuando es integrada contextualmente con redes sociales, como hicimos para tn.com.ar/clima.

pd: como suele suceder, el orden de emergencia de todo lo anterior fue: primero el sitio, luego la reflexión a 10 mil metros de altura volando hacia España, y después recién un título que lo reduce o sintetiza, ya en plan expositivo.