The Signal and the Noise, de Nate Silver


“Debemos frenar y admitirlo: tenemos un problema de predicción. Amamos predecir cosas, pero no somos muy buenos haciéndolo. (…) La predicción es importante porque conecta la realidad subjetiva con la objetiva”.

“Creemos desear información, cuando en realidad lo que queremos es conocimiento”.

“El volumen de información está aumentando de forma exponencial. Pero poca parte de esa información tiene utilidad. (…) Este libro está dedicado menos a lo que conocemos que a la diferencia entre lo que conocemos y lo que creemos conocer. El libro recomienda una estrategia para que podamos achicar esa diferencia.”

“(…) requiere sin embargo que acepte que sus percepciones subjetivas del mundo son aproximaciones a lo que es verdadero.”

Las frases son todas sacadas de The Signal and the Noise, el libro debut de Nate Silver, y explican bastante bien qué es el libro.

Silver recibió ya varias menciones en Amphibia porque hace y representa algo invaluable: construye formas nuevas de hacer cosas en lugares donde parecía imposible crear nuevas formas, rompe procedimientos y status quo, innova.
Por eso, a simple vista, su libro puede decepcionar. No analiza cómo romper ningún molde ni ofrece la fórmula del éxito ni nada por el estilo. Dista de ser un libro de autoayuda intelectualista para periodistas, analistas y demás yerbas admiradoras de Fivethirtyeight. Es un libro sobre probabilidades, previsiones y el uso de estadísticas, y ni siquiera en eso es innovador porque se inscribe en la tradición iniciada en 1954 por el periodista estadounidense Darrell Huff con How to Lie With Statistics, libro que sigue siendo referencia para conocer el mal uso de las estadísticas (y es gratuitamente descargable en archive.org)

¿A quién puede interesarle entonces The Signal and the Noise? Por sobre todo a quien tenga que vincularse con regularidad con las estadísticas y no sea especialista en ellas (entiéndase periodistas) y también a quien tenga interés en saber como analizar la noticia y como se construye, o al curioso que quiera aproximarse superficialmente al análisis estadístico. Más allá de todos ellos, el principal destinatario es todo ser que trabaje con información o con el estudio de ella. Vale aclarar, eso sí, que el libro se ubica en la línea de libros que toman un tema de alta especialización, o de poca popularidad, para intentar masificarlo, como hicieron ¿Matemática estás ahí? de Adrián Paenza o Breve Historia del tiempo de Stephen Hawking, pero es a su vez una presentación de las ideas del autor respecto a dos temas: la predicción y la construcción de información.

El libro es bueno e interesante. Cada capítulo es sobre una campo específico y cómo se hacen previsiones sobre ocurrencias en ese campo y cuáles son los mayores impedimentos o logros de esos modelos. Hay capítulos sobre los terremotos, la crisis financiera estadounidense de 2008 en adelante, los pronósticos electorales, el baseball, la meteorología, la salud y los virus, el ajedrez, el póker, el terrorismo, las burbujas económicas y el cambio climático. Semejante combinación podría convertir al libro en un bodrio o en indescifrable para lectores ignorantes del campo o que se pierden con las matemáticas. Nada de eso sucede. Silver logra mantener el ritmo y el interés constante, explicando los temas en tono simple a la vez que educa sobre el peligro de la sobreabundancia de información. Como lo define el propio Silver:

“Enfrentamos un peligro siempre que el crecimiento de la información supere nuestro conocimiento sobre como procesarla”.

Silver diagnostica que vivimos un momento así e intenta ofrecer guías para enfrentar ese peligro. Solo por eso vale la pena leerlo.