Hace unas semanas me preguntaron, para un libro de próxima aparición, ¿cómo impacta en la comunicación política el llamado “periodismo ciudadano”? Comparto un frangmento de lo que respondí:
Es que ¡el periodismo ciudadano ES comunicación política! En general, se ha extendido una versión bastante ingenua sobre el llamado periodismo ciudadano. Y si bien hay casos muy relevantes de información periodística generada por ciudadanos –el caso de los atentados en Londres y las fotos tomadas en el subte son un ejemplo de ello- la amplia mayoría de las experiencias son proyectos políticos, no periodísticos. Desde Atina Chile hasta Grito Argentino, o el desvencijado Indymedia, por poner tres ejemplos. Son plataformas de “periodismo ciudadano” impulsadas y financiadas por partidos políticos, aunque en algún caso eso no esté claro. La relación entre comunicación política y el llamado periodismo ciudadano es mucho más compleja de lo que parece y los partidos “invierten” mucho más de lo que confiesan.
Dan Gillmor, autoproclamado padre y prócer de la información ciudadana, ofrece unas 100 conferencias al año. Una cada tres días, aprox. El día que brinde una conferencia sobre cómo dar charlas iré a sentarme en primera fila, porque para saber de periodismo ciudadano lo mejor es investigar las valijas de cabotaje.