Sobre la televisión digital en la Argentina

Diagnóstico profético y propuesta peronista.

El tema aparecerá cada vez más en agenda, sobre todo porque da para decenas de kioscos y arreglos políticos. A lo que hay que estar atentos, en primera medida, es a ver cómo el Gobierno marca la cancha del tema, con qué discusiones lo presenta y hacia donde orienta el proyecto.

Pero lo que más me interesa -quizá porque me adelanto y doy el primer punto por perdido- es qué van a hacer con las señales actuales de TV que quedarán desoladas, inhóspitas y deshabitadas. Y voy directo al grano: ¿Por qué no usar esas señales para ofrecer transferencia de datos, servicios e información pública a los ciudadanos? ¿Por qué no aprovechar esos megas para reducir la brecha digital?

Sería el embrión residual de algo que se podría llamar la Red Pública Nacional (RPN) -incluso con nombre a pura fonética peronista. Repita: Red Pública Nacional. “La RPN”, dirían en el barrio. Si un político propusiera semejante cosa, se ganaría el odio default de las empresas proveedoras, pero sacaría “con pala” a miles de personas de la brecha digital.

Nunca lo harán.