Sensibles o zarpados, pero con historias

Con ganas de seguir con pocas palabras y buenas historias, hoy recorrí especiales multimedia. Volví a convencerme de que el concepto del periodismo anglosajón de “stories”, de hacer periodismo para contar historias y no mega sucesos, sigue combinando perfecto con la forma de narrar online. Y volví a confirmar que los dos sitios más increíbles de multimedias no pueden ser más distintos y eso está muy bien.

MediaStorm es el primero y el que, en materia de contar historias reales con sensiblidad y buen gusto, conquista. Porque al mismo tiempo que hace un periodismo exquisito piensa que vender (literalmente) las historias es parte de generar sus contenidos online.

Pero los que de verdad siempre se zarpan como hay que zarparse son los de VBS.tv, una editorial en papel (Vice) que después se transformó en un sitio de videos y un sello de música y hoy produce sus propios shows, al mando de un adicto a la heroína recuperado que elige a los corresponsales que viajan al mundo a meterse a un mercado de armas en Pakistán, a los restos tóxicos de Chernobyl o al descontrol heavy metal del cuarto de una actriz porno. Tienen 5.7 millones de visitantes únicos al mes y Bono, de U2, dijo que “VBS es el punk rock del sigo 21”(si es que a alguno de ustedes le importa lo que diga Bono). Ah, y si también les importa, cada tanto contratan para hacer los especiales multimedia a una chica como la productora de las pelis de Michael Moore o a un chico que se llama Spike Jonze, que hizo una peli que se llama ¿Quieres Ser John Malkovich?, les filmó videos a los Beastie Boys y que estuvo casado con Sofía Coppola.

VBS siempre está bien, y esta semana está súper bien, porque estrenaron un documental en 5 entregas sobre la coca en Bolivia, con un presentador que usa raybans y se parece Woody Harrelson, con canciones sobre la coca especialmente compuestas para los videos, que van desde los enviados probando hojitas y hablando con defensores de la legalización en términos científicos hasta la explicación del contexto político de Bolivia y Evo en una asamblea de la ONU. Eso es hacer historias. Y zarparse.