Second Life Liberation Army

Están todos muy preocupados por el Second Life Liberation Army, el ejército de avatares que busca que Linden Lab cotice en bolsa y que sus residentes puedan comprar las acciones. Se oponen a que Linden quede supeditada a las inversiones que las grandes empresas están haciendo in-world.

Nada menos eficiente que ello, nada más parecido a una modernidad informacional tardía que corre por izquierda para cotizar por derecha.

Digamos lo obvio porque nadie lo dice. En cualquier mundo virtual, todo es información y código. Y no sólo los objetos. Las relaciones se codifican de una u otra manera, algo que incluso es mucho más denso de comprender. Lo que ocurre, y ninguno de nosotros tiene categorías ni herramientas para pensarlo, es que el código pasa a ser algo más, que la información y el diseño y las metainterfaces adquieren otra dimensión.

La informacionalización inmersiva deja sin sentido las comparaciones y el pensamiento binario moderno. Y replantea la articulación de lo real con lo virtual, casi, es verdad, haciendo estallar la diferencia.

En un mundo donde el diseño es lo que cuenta y la manufactura no existe, cualquiera puede competir –en ese capitalismo emulado- con una empresa. Infraestructura, explotación, exclusión, poder, política, son algunos de los conceptos que requieren ser pensados de nuevo en esos entornos, que lejos de ser “mundos ideales”, son universos en transformación permanente, de una complejidad que nos excede a todos.

Un ejército que tira bombas en un mundo virtual es absolutamente ineficiente. Sería como escribir líneas de código con aerosol, al mejor estilo graffiti, en la fachada de un edificio en real life para hacerlo estallar.