San Millán 2014

No sé si fueron tantas pero sí las suficientes para que a estos 32 ya haya perdido la cuenta de la cantidad de veces que viajé a España. Pocos viajes quedan marcados a fuego. Este a San Millán de la Cogolla seguro será uno de ellos.

Las marcas en la memoria a veces se deben a la experiencia, otras a las personas y también a los lugares. Todas tienen un poco de las tres, aunque ésta sin duda le deberá la supervivencia al olvido, sobre todo, al lugar: San Millán de la Cogolla.

Monasterio-de-Yuso

No tenía la misma sensación desde aquel viaje a México donde la FNPI nos reunió en el 2012 a unos cuantos periodistas en el Castillo de Chapultepec. Como entonces, este encuentro que organizaron FUNDEU y la Fundación San Millán de la Cogolla, estuvo encantado por un lugar inigualable: el Monasterio de San Millán de la Cogolla, Patrimonio de la humanidad desde 1997, con sus dos edificios, Suso y Yuso. Allí comenzó todo con relación a nuestra lengua.

La excusa perfecta fue el IX SEMINARIO INTERNACIONAL DE LENGUA Y PERIODISMO, que tuvo como eje de reflexión “El español del futuro en el periodismo de hoy”. Allí fuimos con colegas amigos, conocidos y leídos.

Haciendo honores al lugar, los contenidos y los oradores fueron extraordinarios. Desde José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española y presidente de la Fundéu BBVA, la princesa de Asturias, y las conferencias de Enrique Krauze y Agustín Fernández Mallo. También los aportes de amigos como Alfonso Armada, Virginia Alonso, Mario Tascón, Enrique Infante, Juan Andrés Muñoz y más oradores.

En-las-escaleras

A mi me tocó hablar de nuestra profesión en el contexto actual de redes. Llevé estas tres ideas:

. No hay más lectores, hay personas conectadas
Algo ya habíamos adelantado en esta entrevista para la Asociación de Prensa de Madrid. Los periodistas estamos demasiado enfocados en nosotros, en la profesión, en los medios, en el mercado, en los contenidos y en las herramientas. Es entre sospechoso y preocupante que no estemos más interesados en saber más sobre los públicos. Empresas de contenidos exitosas como Netflix, por poner un solo ejemplo, invierten mucho en precisamente eso: conocer a su audiencia. De allí, la necesidad de al menos ampliar el sentido de lector, usuario, televidente, etc., poner arriba de la mesa que estamos ante algo más complejo y rico que esas categorías tan domesticadas: No hay más lectores, hay personas conectadas. Comenzar a pensar en otros términos a los públicos es el primer paso a aceptar algo esencial: se trata de ocupar la mente de las personas, de ganar su atención y ser confiables.

. No hay más formatos, hay información
Que cada vez tenemos más información no es ninguna novedad. Lo verdaderamente novedoso es que tenemos cada vez más información relevante. La “sensorización de las cosas” y la “sensorización de los cuerpos están ofreciéndonos información muy importante sobre nosotros y el mundo, sobre nuestros cuerpos, objetos y relaciones. Esta información es producida por máquinas. Capas de software en intersecciones de la vida cotidiana: sensores que monitorean las vibraciones y las condiciones de los materiales de edificios, puentes y monumentos históricos, hasta pulseras biométricas de 100 dólares que registran la actividad de nuestros cuerpos y comparten esa información con amigos, por tomar dos ejemplos al azar. Seguir pensando en formatos informativos es, en ese sentido, algo demasiado restrictivo. Tenemos que poder pensar en la información más allá de los formatos.

. En la experiencia no hay más medios, hay conectividad
Los soportes no importan. Hasta hace poco pensábamos en que era un buen plan ser agnósticos de la tecnología. Pero quizá hay una idea superadora: la promiscuidad tecnológica, que sólo favorece aquello que no puede ser otra cosa que una buena noticia para los periodistas: lo único que importan contenidos en un contexto donde la diversidad de pantallas ya dejó de ser un problema porque no tiene ni aparenta tener solución. Cómo se relaciona los contenidos que producimos con la conectividad es quizás una de las preguntas clave que podemos hacernos.

Queda mucho afuera de este post, porque así de fragmentarios son los posts. Desde lo amable que fue la Princesa y ex periodista cuando luego de su intervención se quedó a hablar un buen rato con todos y cada uno de nosotros. Hasta el paso fugaz por Madrid, donde nos reunimos con con Rodrigo Orihuela, Inma Serrano, Pepe Cervera, Virginia Alonso y Juan Muñoz en la Cava Baja.