Por qué los rankings no sirven en la blogósfera

La lógica del ranking se da de patadas con los movimientos de las redes. La verticalidad de los rankings es demasiado rígida e impide ver el funcionamiento real de las redes que componen los entornos “rankeados”. El ranking es incapaz de dar cuenta de las redes, las mide con un método arcaico, predigital. El ranking supone que la red de redes es sólo “una red”. El ranking no sirve para hacer topología y cartografía de las redes, sólo sirve para fortalecer la proporción del 80/20 y crear un falso escalafón generalista.

Los rankings dicen poco y nada de las microredes de la blogósfera y buena parte de los anunciantes que buscan pautar en nuevos medios, por ejemplo, comienzan a entenderlo. La viralidad corre sólo sobre topografias minuciosas y no sobre la “masividad” de los blogs más visitados.

En la publicidad, como el ciberactivismo, en el periodismo digital como en los nuevos medios y en la política digital, es urgente entender que hacer topografías de influencias es mucho más complejo que medirle la fiebre a la blogósfera global.

Lean Tesis sobre los rankings y el rankismo en la blogsfera, por David de Ugarte