Periodismo: Cuestionar nuestro legado

Ocurre desde siempre y en todos los ámbitos: los generales tienden a pelear la guerra anterior y no la presente, que es, antes que nada, derrocar las ideas obsoletas.

Gary Hamel ofrece este ejemplo contundente en su libro El futuro de la administración: “Durante casi un siglo después de inventado el mosquete, los generales europeos insistieron en utilizar las formaciones de infantería más apropiadas para las lanzas y los arcos que para las armas de fuego. Fue necesario que dos generaciones de comandantes pasaran por los escenarios de la guerra antes de que otras formaciones más apropiadas y modernas reemplazaran la distribución tradicional de las fuerzas en el campo de batalla”.

Según Hamel, todo paradigma dominante se caracteriza, por un lado, en que pasa de una generación a otra. Por el otro, que los beneficiarios suelen entrar en posesión de su legado sin cuestionar su providencia ni su pertinencia para los contextos nuevos.

¿Las nuevas tecnologías son a las redacciones lo que los mosquetes a los generales de la anécdota de Hamel? ¿No estaremos, todavía, enfrentándonos en las batallas del pasado, postergando lo inevitable, que es derrocar las ideas obsoletas?


El Batallón prusiano de granaderos de la guardia atacando con mosquetes durante la Batalla de Hohenfriedeberg el 4 de junio de 1745. Cuadro de Carl Röchling (1855-1920).