Otro caso de creatividad en tiempos de nativos digitales

steen.JPGLa impresionante saga de la página del millón de píxeles/dólares fue uno de los temas que más rebotó en los medios y en los blogs a fines del año pasado y principios de este. Un estudiante con bolsillos desvencijados se hacía millonario. Así lo contaba Piscitelli:

“Había una vez un tal Alex Tew, un chiquilín de 21 años que tenía un agujero en el bolsillo y a quien ni siquiera le alcanzaba la plata para seguir siendo estudiante universitario. Tenía que hacer algo. Sin prestar atención a los juegos de malabarismo del mundo analógico, propios de Donald Trump o de Martha Stewart, Tew buscó un atajo por el mundo virtual. La pregunta que se hizo una tarde de vagabundeo mental: “¿Cómo me convierto en millonario?” tardó apenas veinte minutos en ser respondida con el concepto de la página del millón de dólares. La idea consistía en vender píxeles como espacios publicitarios, a un precio de u$s 1 por píxel. La compra mínima era de u$s 100 por un cuadrado de 10×10 píxeles con el logotipo o diseño de la compañía. Al hacer clic en esa imagen, los visitantes entraban a la página del cliente.”

Esta semana otro estudiante sale a la carga con otra ocurrencia para solventar sus estudios. Llamado Ron Steen, ha puesto en venta su carrera profesional y su capacidad de emprendedor. En esta oportunidad no se trata de una idea replicada de la página del millón de dólares –como las ha habido, sin éxito, en los últimos meses– sino de utilizar un servicio disponible.

Ron Steen, el muchacho de la foto, necesita dinero para poder cubrir los gastos de su vida universitaria. Para ello, se subasta en eBay, el más importante sitio de subastas, que a veces se convierte en noticia por vender rarezas y extravagancias. eBay es una empresa fundada en 1995 por Pierre Omydiar, en San José, California. La leyenda cuenta que el primer artículo vendido fue un “puntero láser inservible, por un precio de 13.83 dólares”. Tal como reseñan en la Wikipedia, “asombrado, Omydiar contactó al ganador de la subasta con el fin de averiguar si realmente entendía lo que había comprado. La respuesta fue más asombrosa aún: ‘Me gusta coleccionar punteros láser inservibles’”. Así nacía uno de los “sistemas de reputación” de objetos y de transacciones más sofisticados que abriría nuevas formas a los mercados on line.

Steen pensó en poner en eBay al servicio de sus necesidades y eso está haciendo al subastar por u$s 100.000 su futura carrera profesional para financiar sus estudios universitarios en la Cal State University, de Fullerton. A cambio, el estudiante ofrece el 2% de lo que pueda llegar a ganar entre el final de sus estudios, previsto para 2012, y los sesenta y cinco años que cumplirá en 2052. Esto incluye todos los ingresos que pueda obtener durante este tiempo, con la excepción de las posibles herencias, tal como apuntó en su blog Enrique Dans.

Ron Steen se tiene fe, y probablemente logre costear sus estudios. “Subastarse” en eBay.com es una forma de apropiación tan innovadora de las tecnologías como el caso del éxito de la página del millón de dólares. Cargada de confianza, pero más aún de creatividad y sentido de la oportunidad, la iniciativa de Ron Steen quedará sin duda entre las primeras en la lista de las prácticas creativas de los nativos digitales.

Post original en educ.ar – Sociedad de la información