Oliver Twist, una trampa

Agobiados por el calor (che, esto ya es calentamiento glocal, un horno, como dicen acá al lado) fuimos a ver el ultimo film de Roman Polanski, Oliver Twist, basado en el texto del gran Charles Dickens (que ya había sido llevado al cine en 1947 por Arthur Rank, durante la apoteosis del cine de posguerra ingles, cuando la proteccionista cuota de pantalla en Inglaterra superaba el 40 por ciento). Incluso filmado magistralmente y con una reconstrucción de época formidable el film de Polnaski es una obra gris en la escala que tiene a El Pianista como un film excelente, con un vuelo narrativo digno del director. En el enero argentino no hay mucho en el cine pero Oliver Twist no es de lo mejor para ver… A la salida del cine alguien dijo “una película que todo bien si te la pasan por tele un domingo a la tarde y no tenes nada que hacer… ”

Quizá lo mejor de ver la película es reencontrarse con Dickens -que fundó el Daily News – y su crítica a la hipocresía de la sociedad victoriana, que funciona un poco como metáfora del capitalismo moderno. Literatura disidente en tiempos de explotación y exclusión.