No todos quieren ser productores de contenidos pero no todos saben que lo son

Mientras la influencia de los blogs crece y crece, mientras los blogs se profesionalizan y las redes sociales de especializan cada vez más, queda claro que no todas las personas quieren ser productores de contenidos, categoría (la de “productor de contenidos”) que exige actualización y estudio en profundidad. Es probable que el usuario promedio de la red no sepa ni quiera publicar fotografías, escribir ni participar del social bookmarking ni de los softwares de edición colectiva. Muchos menos quieren convertirse en periodistas ciudadanos. Sin embargo todo esto emerge de los contornos -no del promedio- y algunos formatos, como el de los blogs incluso, parecen tender a estandarizarse aún en la misma innovación, que existe por supuesto y es bien rica. Quizá esto sucede porque las organizaciones han comprendido el valor social de este tipo de herramientas.

Pero el uso es la clave, la usabilidad. Los usos cargan de sentido a las aplicaciones y resignifican a la tecnología. Las empresas, no nos olvidemos de esto, hoy mas que nunca operan por demanda, van detrás de ella. El usuario diseña la tecnología usándola e implementando usos innovadores.

Esa, de hecho, es una de las discusiones centrales de la llamada web 2.0. Y viene a cuento por unos indicadores que se nos habían escapado, publicados en The Guardian y redescubiertos por uberbin.net:

– Mas de la mitad de los usuarios de Internet del continente son pasivos y no contribuyen en nada en Internet
– Un 23% sólo respondieron que creaban contenido o que “participaban” cuando fueros repreguntados.
– Aunque los usuarios “activos” son una pequeña proporción de la población online de Europa, estos son los que, cada día más, dominan las conversaciones y crean tendencias de negocios.
– Los que contribuyen son, en general, más jóvenes, más “expresivos y vocales” que la población online general y son, crecientemente, importantes como formadores de opinión y trend-setters.