Minutas de una cena

Una buena cena de rabas, cornalitos y bife de chorizo con Pablo Mancini y Pepe Cervera (y tres pacientes damas) en un gran bodegón potreño dejó, como no podía ser de otra forma, varios conceptos interesantes sobre periodismo en internet. Algunas de los conceptos son de ellos dos y otros míos, pero varios Gran Reserva borraron las fronteras entre unos y otros y se hace difícil atribuir a quién corresponde qué. Aquí las minutas de la cena, según son recordadas sin la ayuda de apuntes. Como para masticar, rumiar y debatir un buen rato:

1) El periodismo está llamativamente plagado de personas hostiles a la experimentación y a investigar y probar distintas maneras de hacer el trabajo diario. Sorprende tanto conservadurismo en un oficio donde la curiosidad y la inquietud deberían estar presentes siempre.

2) Llama la atención la gran cantidad de periodistas jóvenes, muchas veces en edad universitaria, que se resisten a los cambios, que quieren trabajar como se supone debe trabajarse en gráfica, que actuan según ese consevadurismo antes mencionado y que se niegan a la experimentación de tecnologías y formas narrativas nuevas y a intentar pensar sobre cómo hacer las cosas de otra manera.

3) Sobran periodistas con intereses e inquietudes vinculadas a las humanidades y faltan periodistas con intereses e inquietudes de otros tipos.

4) Hay demasiados periodistas jóvenes que trabajan en periodismo online pero lo consideran el hermano bastardo de un periodismo gráfico al que aún hoy ven como una especie de santo grial. Esa concepción está atada a que crecieron soñando con ingresar a una redacción gráfica, formarse en ella, afincarse en ella y escalar en ella. Entonces, ingresar al periodismo “digital” y tener que aceptar nuevas formas y estructuras, distintas a las de la gráfica, es duro porque significa dejar atrás aquellos sueños, lo cual obliga a su vez a hacer un replanteo ya que aquello con lo que se soñaba no existe.

5) El periodismo online tiene un carga grandísima: haber heredado las estructuras y los puntos de vista de la gráfica, desde las secciones tradicionales hasta la organización de las redacciones. El periodismo en internet nació como un periodismo de texto y sigue siendo concebido, en gran parte, como tal por quienes se dedican a él, partiendo desde los empresarios hasta los periodistas de menor rango. Hace falta romper con esa herencia para que el periodismo hecho para consumir por internet pase a ser un medio en sí mismo, con sus propios lenguajes y códigos.

6) Los periodistas deben plantearse cual es su oficio. Algunos de los interrogantes en este sentido son ¿se trata de escribir, de cambiar el mundo o de producir y vender un producto de consumos masivo? Hacer tal planteo es difícil porque seguramente para la mayoría la respuesta no sea la buscada y, a su vez, el planteo acarrea una discusión subyacente sobre el tipo de negocio que sostiene al periodismo en su totalidad, no sólo el digital. A los periodistas, y más a aquellos que se dedican a pensar el periodismo, parece que rara vez les interesa encarar esta discusión a pesar de que en ella está la explicación sobre cómo se ganan el pan.