Marcha open source

I
Ayer fui con Elvio Pacaglione a la marcha del 24 de Marzo por la Verdad y la Memoria. No habíamos llegado hasta la Plaza de Mayo cuando Elvio dijo que los eventos históricos nunca están congelados en el pasado, sino que se sincronizan irremediablemente con el presente. Elvio es bastante más formal que yo; en realidad dijo: «No existen nuevos problemas, existen nuevos entornos de aplicación para viejos problemas. No hay motivos con códigos cerrados, más bien hay motivos en permanente open source».

II
Elvio dijo que la Verdad y la Memoria son un tópico -él dijo así: «un tópico»- central en nuestras vidas. Por eso había salido de su casa y se había decidido por marchar. Sacó su iPhone y me mostró el último reporte de la IIPA. Me dijo que ahí se recomienda que Argentina quede vigilada de modo prioritario por cuestiones de piratería informática. Me dejó leer el documento con un gesto de aprobación. Cuando terminé de leer, dijo: «Estamos en Buenos Aires. Estamos en la Periferia del Universo. Así que hagamos un poco de pensamiento diferencial. Pensemos la Verdad en términos de Copyright. Pensemos la Memoria en términos de Gigabytes».

III
«El año pasado ingresaron al país más de setenta y dos millones de DVD vírgenes y más de veintiún millones de CD regrabables. Memoria no falta. Y eso no lo digo yo, lo dice la IIPA. Lo dicen los dueños de la industria del entretenimiento occidental». Elvio es un tipo particular, así que nos apartamos un poco de eso que los periodistas llamaban «el grueso de las columnas». Él miraba su iPhone como si fuese una brújula. O mejor: como si fuese una lupa. Una lupa que maximizara cualquier capacidad de comprender la realidad.

IV
«El asedio a la Verdad, ése es el problema de este año», dijo. Le pregunté a Elvio si se imaginaba hasta qué punto las personas que nos rodeaban en ese momento podrían saberlo. Elvio no sabía. «Pero acá están», dijo. Después caminamos unos metros más y él dijo: «Estamos en Buenos Aires. Estamos en la Periferia del Universo. Y la Verdad siempre se pensó en términos de Copyright. Pero la Verdad está mutando. La Verdad tiene que comenzar a pensarse en términos de Copyleft. El futuro es coparticipativo. Múltiple. Colectivo. Como todo esto a nuestro alrededor».

V
Así que el tema de nuestra marcha, de algún modo, era la Verdad, pero no la verdad por la que marchaban casi todos alrededor. «Lo curioso es que la televisión, el último gran vestigio del siglo veinte, está a la vanguardia del copyleft. Cada fragmento televisivo se produce en un canal para reproducirse en todos los otros. Hay programas exclusivamente dedicados al copyleft». Caminamos hasta que casi llegamos al escenario central. Sonaba un tango. Elvio dijo, como al paso, que había enviado mails a la organización sugiriendo que se pasaran temas de Girl Talk, pero que nunca le habían respondido. También dijo que el año pasado se perdieron doscientos nueve millones de pesos gracias a la piratería autóctona. Una daga profunda -dijo- porque traspasa por igual a discográficas multinacionales, a los estudios de cine de Hollywood y a las grandes corporaciones que diseñan el software que dirige nuestras vidas. «En términos más comprensibles para alguien como vos, es una daga que traspasa el corazón de todos los enemigos del Copyleft», dijo. «Esos son los enemigos de la democracia. Por eso hay que remixar esta marcha». ¿Entienden por qué Elvio Pacaglione es un cuadro político del Futuro?