Los Beatles en la era del cánon

epstein

“El representante de los Beatles, Brian Epstein, adquirió centenares de copias del disco con el que los cuatro muchachos de Liverpool debutaron en EMI, Love me do. Era una manera, entonces frecuente, de abrir paso a unos jóvenes prometedores en el mundo de la música.

Resulta enternecedor imaginar a Epstein y los Beatles comprando a escondidas sus propios discos. Si esto hubiera ocurrido en el tiempo de las descargas informáticas, Epstein y los suyos podrían haber recurrido al mismo procedimiento sólo que sin necesidad de subirse las solapas y ocultarse tras unas gafas negras. El único problema es que, en lugar de saltar a la fama por su música, tal vez lo hubieran hecho por la multa millonaria que les habrían impuesto.”

Son los dos párrafos finales de “El canon y la fama“, un editorial que El País de España publica tras las nuevas tarifas fijadas por el gobierno ibérico para música y películas. “No habrá gobierno en el mundo que no quiera saber cómo ha logrado el Ejecutivo español lo que, a simple vista, parece un milagro”, dice, contundente, el artículo.