Lo esencial es lo que no cambia

Las personas vamos a necesitar siempre una marca confiable que nos ofrezca información relevante en el momento que queramos. Todo lo demás, está de paso.

Hace más de una década que el mercado de los medios es muy cambiante. Las innovaciones tecnológicas, los nuevos jugadores de los contenidos y de la publicidad, están cambiando las reglas del juego permanentemente. La situación es que Google se lleva más del 50% de la publicidad online de la Argentina y en cualquier país en el que haya instalado oficinas comerciales. Facebook, por su parte, no menos del 10%. Todos los demás competimos por el 40% restante. Las voces más dramáticas de la industria local sostienen, casi al borde las lágrimas, que Google y Facebook están quedándose con mucho más: un 80% entre los dos. Es claro que los medios digitales, sobre todos los periodísticos, vendiendo banners “al peso”, no van a hacer la diferencia para que las compañías, al menos, alcancen el punto de equilibrio.

El cambio de reglas es radical. Editores y directores obstinados e inflexibles se niegan a aceptar que ese cambio es profundo e implacable. También hay viejos y nuevos jugadores que lo aceptan, comienzan a entenderlo y aprenden a “bailar bajo la lluvia”. También están aquellos hechizados por el cambio, enfetichados con cada lanzamiento tecnológico, sobreinterpretando las nuevas reglas y, consecuentemente, estrellándose. Los fundamentalistas del cambio son tan peligrosos como la resistencia a la mutación.

Entender el cambio es importante. Pero lo es más aun entender qué es aquello que no va a cambiar. En lo que respecta al negocio de los medios periodísticos digitales es claro lo que no va a cambiar mientras todo cambie: las personas vamos a necesitar siempre una marca confiable que nos ofrezca información relevante en el momento que queramos. Todo lo demás, está de paso.

Entender lo que no va a cambiar nos permite poner toda nuestro foco, energía, inteligencia, creatividad y recursos en lo que es central. Lo central para nuestros medios es la influencia de su marca, la relevancia de sus contenidos y la disponibilidad para la gente. Debemos demandar atención y a cambio ofrecer confianza.

Las personas vamos a necesitar siempre una marca confiable que nos ofrezca información relevante en el momento que queramos. Todo lo demás, está de paso. La tecnología es una circunstancia permanente. El mercado de los medios es el de la atención y el de la confianza. No el de las noticias. Tampoco el de los banners.