La vida en 3G

Del fotolog al video en vivo. Los nuevos contenidos que saltean el teclado

El fetichismo por los contenidos es tal que se da por sentada la naturalidad de un teclado que, en ciertas ecologías, representa un artificio obsoleto y lejano. El mundo fotolog es mucho más rupturista de lo que buena parte de los webdocerólogos están dispuestos a aceptar.

Las expresiones culturales más disruptivas orientadas a contenidos son aquellas que saltean el teclado. La movilidad reventó esa caja que tan tranquilos nos tenía, seguros en el paradigma de la escritura, por siempre (?) blindado por el contexto del alfabeto y todos los prejucios de la “cultura letrada”.

Lo que hasta ahora se consideró metalenguaje se ha convertido en la lengua popular. Los pasillos de la Bond Street son los corredores capilares de esa semiosis orgánica. El espejo de la entrada de Rodriguez Peña es una de las compuertas amphibias de las ciberculturas, donde las jóvencitas se toman fotos con sus celulares.

El cpanel amphibio ya no es una ruta encriptada con user y password. La red se está volviendo cada vez más transparente. Julián transmite en tiempo real a puro 3G buena parte de sus almuerzos y sus tardes. Sus videos van directo de su mano a qik.com.

Se genera narrativa como nunca antes. Los custodios de la calidad de los contenidos se indignan y calientan sus argumentos en el caldo de los parámetros modernos.

Si tiene algún punto de comparación, el impacto de la saturación masiva de 3G será comparable a la bisagra gramatical fotologuera o la youtubización de la red. Pero, qué apostamos, me quedo cortísimo.