Lo bueno de juntarse a charlar con Rafael Cippolini es que, luego, te remixa: “La tecnología (como el arte) comienza en tu cabeza. Con esto quiero decir: tecnología es también la imaginación que depositamos en la máquina”
Lo bueno de juntarse a charlar con Rafael Cippolini es que, luego, te remixa: “La tecnología (como el arte) comienza en tu cabeza. Con esto quiero decir: tecnología es también la imaginación que depositamos en la máquina”