La ‘autobiografía no autorizada’ de Julian Assange

Cuenta algunas pocas cosas nuevas sobre la relación con su hijo, Daniel Assange. La historia del nacimiento del movimiento Cyberpunk en Australia es muy buena. Al igual que las reflexiones sobre sus primeras horas conectado, cuando todo era modems y líneas de comanado. Pero no hay mucho más.

No es un gran libro, ni en el sentido de cómo está escrito ni en la información que revela. Tiene momentos importantes, sí, y los hay reflexivos también. Ofrece anécdotas curiosas, pero no va más allá. La obra no perjudica al autor ni lo lleva a un mejor lugar. No hay mucho más de lo que ya ha dicho en entrevistas durante los últimos meses. Hay argumentos, justificaciones y chicanas. Hay algunas explicaciones y trasfondos. Es un libro de verano. No profundiza en la vida personal de Julian Assange ni en los fundamentos ideológicos y filosóficos de las filtraciones y la actividad de Wikileaks, más allá de algunos párrafos y unas cuantas frases contundentes. Se nota y mucho que el texto es un borrador al que le faltan horas de trabajo. Al libro le falta un norte, algo que sí parece tener o dice tener Julian Assange.

El libro fue publicado hace dos semanas por la editorial Canongate Books en Inglaterra. No está firmado y no lo escribió Assange sino un escritor fantasma que pasó unas cuantas decenas de horas con él. El fundador de Wikileaks quiso detener la publicación, pero Canongate Books no le hizo caso y decidió proceder con lo estipulado en el contrato. Después de “leerse”, Julián dijo que “toda memoria es prostitución”.

El libro Dentro de Wikileaks, de su ex compañero Daniel Domscheit-Berg, está muchísimo mejor escrito y tiene la tensión de una novela policial que atrapa. Aunque claro, la memoria de Domscheit-Berg no es prostitución, es venganza.