Ignacio Lewkowicz

En un rato dan las doce y ya nunca más será martes 4 de abril de 2006. En un rato dan las doce y nosotros recién, después de cenar, caemos en la cuenta que hace algunas semanas hablamos de lo que haríamos hoy: publicar una nota lo más completa posible sobre Ignacio Lewkowicz y las ideas que legó y que nos permitieron pensar después del 2001. Tenemos que reconocerlo. Nos olvidamos.

Pero también nos olvidamos de otra nota, con motivo de esta fecha, 4 de abril. Una que planeamos con Azubel sobre Pensar sin Estado y algunos disparadores de ese librito fantástico que me prestó para que lea y lo usemos como batería común: En qué piensan los intelectuales cuando piensan, una conversación de la que participa Lewkowicz.

Cuando la mayoría de las ramas de las ciencias sociales parecían un desarmadero abandonado, cuando con la acción colectiva nos llevamos a un presidente y no supimos qué hacer, cuando el concepto de multitud de Negri se deshojaba con las asambleas barriales, mientras el rancio mercado de las ideas se desintegraba en las arenas movedizas de las escuelas de la modernidad, conocimos tu obra, Nacho.

La leímos, Nacho. En verdad, la devoramos. La comentábamos con amigos, lejos de los míticos grupos de estudio y de discusión que generó tu libro Pensar sin Estado.

Ese maldito accidente no te permitió verlo en las librerías. Ya no estás, pero volvemos a tu obra todo el tiempo. Y no tanto porque te hayas transformado en el único punto fijo donde mirar para comprender la fluidez como la lucidez que tuviste para enseñarnos que después del 2001 tenemos que pensarlo todo de nuevo. Gracias por tanta cabeza, Nacho.

Enlaces
Ignacio Lewkowicz entrevistado por Luis Gruss. Todo lo sólido se desvanece en la fluidez… | campogrupal.com
Ignacio Lewkowicz, un pensamiento que no cesa | campogrupal.com