Hacia dónde nos llevan las audiencias
Nunca antes hubo tanta audiencia posible para los periodistas. Nunca antes hubo, tampoco, tantas capas y niveles posibles de mediación con la audiencia. Tantos soportes e interfaces para ofrecer nuestros productos y servicios informativos a ellas. Tantos contextos para conocerlas más, seguir su rastro y buscar las pistas de sus intereses.
En la era de la escasez informativa, el tiempo disponible de la audiencia era abundante. En ese entorno nacieron y crecieron los diarios impresos. Ahora, en la era de la abundancia informacional, el tiempo es escaso.
La temporalidad del consumo de medios de las audiencias que parió a finales del siglo XVIII el concepto de “opinión pública” y a comienzos del siglo XIX la preocupación por “las masas”, deberíamos al menos sospecharlo, no es la misma que la de estos días. De “los medios” se habla desde la década de los años veinte del siglo pasado y desde 1950 de “la revolución en las comunicaciones”.
El periodismo nunca creció estrenando soportes, sino cuando reinventó formatos y propuestas narrativas sintonizando su oferta con el tiempo de la vida cotidiana de su época. Los diarios primero, la radio y la televisión después, alcanzaron propulsión periodística mucho después de la gala del soporte.
Si hace 300 años los diarios contribuyeron a modelar la “conciencia nacional” al hacer que los lectores se tomaran en cuenta como comunidad, ¿qué propulsan los nuevos medios cuando los usuarios son mucho más que ‘lectores’ e interactúan entre sí gracias o pesar de los medios?
Las formas de consumo cultural tienden a la pildorización y lo intersticial. Cuando los medios llevaban a las audiencias, el destino no fue precisamente el paraíso. Ahora la industria entiende y acepta que las audiencias llevan a los medios, pero ¿hacia dónde?
Esa es, quizás, la pregunta del millón con la que cruzaremos de década. Aquí once respuestas posibles y parciales. Ampliaremos cada una de ellas en próximos posts.
Las audiencias nos llevan a:
> Rejuvenecer el discurso y la categorización de las noticias
> A realizar un esfuerzo histórico sobre la dieta informativa que ofrecemos
> Tener como antecedente narrativo mucho más a la televisión que a los diarios impresos
> Aceptar que ellas, las audiencias, también son parte del contenido
> Ser agnósticos del soporte
> Repensar el adn del capital profesional de los periodistas
> Rediseñar la jornada laboral de los periodistas
> Ahorrarles tiempo
> Ensayar modelos productivos orientados a proporciones y no a valores absolutos
> A rediseñar la oferta en torno a la temporalidad del consumo posible del producto
> Hacia ellas
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[...] Como ya dijimos en Amphibia, el periodismo nunca creció estrenando soportes, sino cuando reinventó formatos y propuestas narrativas sintonizando su oferta con el tiempo de la vida cotidiana de su época. Tenemos una década deliciosa por delante. 20palabras.com Apple arduino arduinos Artes Blogs Ciberculturas Cristina Kirchner Cultura libre Culturas data visualization diseño Educación El Comercio elearning Fabbing Films Firefox Google GPS Guillermo Lutzky Hardware libre Indicadores Innovación iPhone Lev Manovich Libros Móviles Música Mafalda mapas Mundos virtuales Nativos digitales Nuevos medios olpc Perfil.com Periodismo ciudadano Periodismo digital Podcasting Podcasts Política Protagonistas Publicidad Redes sociales Remixología Sociedad de la información Software Libre TV Twitter Videojuegos Web 2.0 Web 2.1 Wikipedia [...]
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[...] Hace unos meses en Amphibia, también hablábamos del asunto 20palabras.com Apple arduino arduinos Artes Blogs Ciberculturas Cristina Kirchner [...]
[...] manos cuando nos enojamos con la realidad y ofrecemos a las audiencias temas que no le importan, o formatos y narrativas difíciles de digerir. El periodismo se nos escurre de las manos cuando negamos que estos son tiempos de incertidumbre y, [...]