Hablamos con Kevin Anderson, del Guardian

Kevin Anderson, el editor de los blogs del Guardian, el online más visitado de Inglaterra, habló con Amphibia. La apuesta por los blogs grupales y su impacto en el tráfico. Cómo gestionar comunidades en torno a contenido.

Muchos de los blogs del Guardian, y la mayoría de los más exitosos, son grupales (Sport, Books, Comment is Free). ¿Cómo llega el Guardian a la idea de crear tantos blogs grupales dado que los blogs suelen ser vistos como algo esencialmente individual?

Tenemos dos estrategias: por un lado, agregar voces, por el otro, agregar nichos y pasiones. Deporte, Cultura y CiF reunen a nuestras mejores voces y a muchas voces nuevas alrededor de temas de los que les gusta hablar a la gente. Pero también tenemos blogs tradicionales, ya sea con autores individuales o pequeños grupos enfocados en nichos, como nuestro blog de tecnología, el de videojuegos o el de contenido digital escrito por Jemima Kiss. Los grandes blogs grupales se han construido a partir del éxito del modelo del Huffington Post. Pero seguimos teniendo blogs muy tradicionales.

Creo que tenemos esta estrategia “híbrida” por diversas razones. Creo que los grandes blogs grupales son un buen modelo para las organizaciones de medios. No tienen el personal suficiente como para liberar gente que se dedique de forma exclusiva a un único tema como lo hacen los blogs tradicionales. Hemos encontrado algunos nichos, como tecnología, comida y medios, que podemos desarrollar como si fuesen blogs tradicionales y lo hemos hecho de forma bastante exitosa, pero la clave del éxito de estos blogs está en los periodistas que bloguean. Entienden no sólo el contenido sino también cómo interactuar con sus lectores y construir una comunidad alrededor del contenido.

¿Cuál sería la principal diferencia entre un post de un blog y una columna regular? Por ejemplo, que diferencia hay entre que Sid Lowe o Gary Younge escriban una columna o una entrada en un blog (por nombrar a dos periodistas del Guardian que escriben de forma regular para ambas plataformas)?

La interacción. Las columnas son intercambios uni-direccionales. Un columnista escribe una columna y puede ser que algunos lectores respondan, pero el autor rara vez participa en las respuestas. No es que los columnistas no puedan responder, simplemente no lo hacen. En mi calidad de periodista que bloguea, considero que interactuar con la audiencia es parte del trabajo, y no sólo en nuestros blogs sino también utilizando servicios interactivos que respaldan nuestros esfuerzos “comunitarios”, como ser Flickr y Twitter. Estoy utilizando Twitter en este momento para armar una comunidad alrededor de una viaje que estoy haciendo con nuestra unidad de producción fílmica, Guardian Film.

Además, la comunidad no está sólo para promocionar nuestro contenido. Vía e-mail, comentarios y Twitter, la gente ha estado en contacto y, de hecho, ha sumado cosas a nuestra cobertura. Realmente se puede ver cómo el periodismo “social media” es un ciclo virtuoso donde los periodistas no sólo brindan información a la comunidad sino que la comunidad también provee información a los periodistas.

Hasta hace poco tiempo, los diarios online se diferenciaban de la competencia creando un blog. Pero ahora que los blogs son fijas que están en todas partes, ¿qué hace falta para diferenciarse de los demás?

Una vez más, interacción. Los blogs son simplemente sistemas livianos de administración de contenidos que simplifican la publicación. El truco está en qué hace uno con eso. Si las organizaciones de medios simplemente van a usar software de blogueo para agarrar información que ya producen, retocarla y agregarle la posibilidad de comentar, entonces tenés razón. No hay nada novedoso.

La verdadera oportunidad está en los blogs donde la gente construye conversaciones y comunidad alrededor de su contenido. Tanto Charles Arthur, nuestro editor de tecnología, como Jemima Kiss, utilizan Twitter no sólo para promocionar su blogueo sino también para hacer contactos y conseguir información. Al igual que Twitter, los blogs son software social, pero es el periodista quien determina si son realmente “social” o si son sólo un software.

¿Cuán importante para el tráfico total de Guardian son los blogs? ¿Es lo que se esperaba cuando comenzaron?

Puede decir que los blogs son la parte de mayor crecimiento de nuestra red en términos de tráfico. No estaba en el Guardian cuando largaron sus primeros blogs en 1999 utilizando la plataforma gratuita blogger, pero a partir de algunas charlas con gente que sí participó del lanzamiento, sé que se dieron cuenta que los blogs eran la primera plataforma de publicación nativa de la web.

Tomaron ventaja de la naturaleza intervinculada de la web a través del uso de un gran número de links. También tiraron abajo la pared entre periodista y audiencia y ofrecieron, por lo tanto, una oportunidad que no estaba disponible en el sitio principal en ese momento. Creo que es fácil darse cuenta por qué cosas como “Deportes” son tan exitosos. La gente disfruta charlar al respecto, pero creo que hay otras cosas que hemos hecho que han sido exitosas y que me sorprende que no hayan hecho otros, como ser nuestro blog de comida. Genera mucho tráfico y tiene una gran comunidad que ha crecido alrededor de ella.

¿Qué es lo mejor, o lo más extraño, que aprendiste trabajando como editor de blogs del Guardian?

Creo que lo mejor que aprendí es ver cómo si uno se entrega a la comunidad, los lectores devolverán cosas en formas inesperadas. En este viaje, a través del blog y de Twitter, hice una “gira de ejecuciones hipotecarias” por Riverside, California.

La gente me mandó información vía Twitter sobre asentamientos ilegales en Seattle y también me han contactado vía Twitter para ponerme en contacto con fuentes sobre la crisis inmobiliaria. Creo que recién comenzamos a excavar la superficie de lo se puede llegar a hacer técnica y socialmente con herramientas como blogs, Twitter y Flickr.


Preguntas: Rodrigo Orihuela y Pablo Mancini.