Google, ¿el enemigo de los medios?

El debate lo plantea hoy un clarísimo artículo del New York Times: ¿los medios tienen que empezar a preocuparse de que Google se convierta en el nuevo gran productor de contenidos periodísticos de la web?

El preocupación se reavivó a propósito de la salida de Knol, la supuestamente mejorada versión de Wikipedia para los que estaban preocupados por el anonimato de la autoría en la Wiki, pero que Knol supera con sus artículos firmados, pero… también capaces de ser vendidos por sus autores o de que les pongan publicidad Google-made. Hasta ahí, la primera luz roja para los medios, que ahora también tienen que competir con un ejército de escritores que tienen en Knol “pantalla libre” para presentarse al mundo.

A ella se suman otras alarmas: google también es dueño de YouTube y de Blogger, dos herramientas para crear y difundir/vender contenido. Y los enemigos más duros de Google “como un gran medio” dicen que siempre, en una búsqueda de contenidos, los de ellos apareceran antes y primero. Sin ir más lejos, cualquiera de los que producimos contenidos online estamos muy atentos en que nuestros contenidos, además de buenos y vendedores sean bien indexados por Google.

Además, dicen los críticos, cuanto más trabajo ponen en ser el gran archivo del mundo, más asemejan sus funciones a la de una empresa periodística. Lo mismo que le pasó alguna vez a Microsoft: el dilema de ser productor y proveedor al mismo tiempo.

En su defensa, Google muestra que no siempre aparecen los contenidos de sus sitios primeros. Y, sobre todo, que ellos son amigos y no competidores de los media.

Y mientras tanto, algunos pragmáticos dueños de empresas de contenidos dicen que si fuera tan importante ahora estar en Knol, pondrían allí sus propios contenidos para venderlos.

El debate está y es difícil pararse de un lado o del otro. Por un lado, se puede argumentar que si los contenidos son buenos, los vamos a poder vender en el medio que queramos: en nuestro diario online o porque en la búsqueda de Google son los preferidos. Pero por otro, cabe preguntarse si para tener buenos contenidos no se necesita más que eso, y puede seguir valiendo un trabajo más a largo plazo, el de formar periodistas capaces de producir con un poco más de tiempo e independencia y no sea oblicación tener un blog, un youtube, un flickr y ahora escribir en knol para llegar a escribir, algún día, un buen artículo.