#freelancer

«Don´t waste my mother fucking time»


I

¿Qué es un #freelancer? Un empleado autónomo ajeno al circuito mercantil formal.

Sí, ¿pero qué más?

Entre los pliegues del #findelperiodismo circula un agente que brota de la intensa precariedad organizativa bajo la cual se rigen las empresas de medios tradicionales: el #freelancer.

«Precariedad organizativa» no debe remitir sólo a un trecho jurídico. No se trata de explorar un «territorio minado» sino de marchar por un «territorio de nadie».

La «precariedad organizativa» es también tecnológica y simbólica. Hablamos, siempre, de un territorio medio.

¿Quién padece realmente esa precariedad?

II
Las empresas mantienen con el #freelancer una relación ambigua. Lo necesitan para subsistir –todas las empresas de medios tradicionales tercerizan en mayor o menor medida la producción de sus contenidos– aunque no por eso necesitan contribuir directamente a su subsistencia.

Precarización: la caducidad de las herramientas habituales y de los paradigmas habituales: ruinas sobre las que el #freelancer camina con comodidad y con privilegios. Un vago horror sagrado, que se parece mucho al que provocan los flujos de consumidores.

¿Quién es el verdadero precarizado?

Un #freelancer circula por los vastos territorios de la precarización y la tercerización alrededor de las empresas de medios tradicionales con nada a su favor. Pero, en general, tampoco con nada en contra. Eso ya es una ventaja.

La llegada de nuevas audiencias capaces de customizar su propia demanda de contenidos provocó un nuevo universo de ofertas en el mercado de la información y de los sentidos. Las prácticas empresariales y los roles jerárquicos pasados –incluido el periodista– están irreparablemente descolocadas ante ese escenario.

¿Quién hace hablar al periodismo cuando ha quedado incapaz de articular sus viejas cuerdas vocales? Cuerdas que se angostan y que se extinguen.

¿El #freelancer plañe esas cuerdas como quien ejecuta el pentagrama de una marcha fúnebre desde la periferia?

III
La customización provoca efectos inmediatos. Las empresas de medios se encuentran en un grado profundo de estupefacción. Sin capacidad de respuesta y con escasa capacidad reflexiva, sin margen para la improvisación, la vista se eleva hacia arriba y hacia afuera.

El #freelancer habita siempre el high ground, mientras que las organizaciones tradicionales de medios vagan sin brújula a lo largo de un paisaje que muta sin dejar siquiera huellas firmes a seguir.

El #freelancer, en un contexto tecnológico en el que los usos y las costumbres tradicionales ligados a la producción de información han licuado su relevancia simbólica, recorre con mayores posibilidades de autonomía e improvisación los intersticios de lo nuevo. No busca huellas, las construye.

El tiempo se articula con las audiencias al punto en que se funden (@mancini). Tiempo/Audiencia es una misma cosa: un mismo fin: una misma mercancía. Sujeto migrante, desarraigado, libre, el #freelancer hace de su tiempo una construcción constante de valor. Forma parte de las audiencias (@mancini) porque es audiencia y forma parte de los contenidos porque es contenido. El #freelancer también es tiempo y su tiempo es valor.

Si hay un himno #freelancer, se canta a viva voz, en un inglés universalista y con una sola consigna: Don´t waste my mother fucking time!

IV
La pregunta es por las instancias ciertas de ventaja/desventaja.

Si la producción de valor necesita de las destrezas del #freelancer, lo que no necesita del #freelancer, en cambio, es el valor absoluto. WikiLeaks es una versión radicalizada de tiempo/valor/audiencia pero también lo es de la organización. En ese sentido, prescinde del #freelancer como prescinde de todo aquello que no es sí mismo.

¿Es el territorio #freelancer un mundo finito?
Probablemente.

Mientras tanto, si el #freelancer habita la periferia de los medios tradicionales, ¿los medios tradicionales, por su lado, pueden elegir dejar de ser habitados por el #freelancer?

Con un horizonte infinito de improvisación por delante, el #freelancer representa como «unidad operativa» todo aquello que las empresas tradicionales ya no pueden decodificar «por sus propios medios».

El nuevo ecosistema de medios e información obliga a una convivencia que, como muchas veces en la misma Naturaleza, suprime por ahora la posibilidad del mutuo exterminio. El #freelancer como agente visible del #findelperiodismo.