Elecciones 2015: la Red es clave para perder

Una buena campaña en Internet no te hará presidente. Pero una mala campaña será de gran ayuda en el fracaso electoral.

Más del 50% del padrón electoral que participará de las próximas elecciones presidenciales en la Argentina será menor de 35 años. En el 2015 la mayoría de quienes votemos seremos los nacidos después de 1980. Esta composición electoral significa muchas cosas. Es inexplicable la desconexión de los candidatos.

Algunos, o casi todos, ya se lanzaron en la carrera presidencial. La cuenta regresiva hacia las próximas elecciones es 500 días de campaña. La mayoría del electorado que viene tiene como primera pantalla, no como segunda ni como tercera, los teléfonos celulares. La comunicación política por “metro cuadrado” en ese territorio es muy cercana a cero, si no menos diez. Estamos hablando de un electorado que pasa más tiempo jugando videojuegos que mirando la televisión.

Algo similar ocurre en el terreno de las redes sociales, ambiente natural para la mayoría del electorado próximo. Mientras los candidatos y jefes de campaña siguen pensando solamente en términos de “capital”, “provincia de buenos aires” e “interior del país”, la comunicación política se limita a ráfagas de tweets y a algunos dólares invertidos en conseguir fans en Facebook y vistas de anuncios en Youtube. Fin de la estrategia.

¿Una campaña bien hecha en internet, con resultados medibles, puede transformar en primero a un tercero o cuarto en intención de voto? Parece improbable. ¿Puede una campaña mala o casi ausente en los nuevos medios transformar en tercero o cuarto a un segundo y dejarlo fuera de una segunda vuelta? Suena más posible.

Los diarios pierden circulación y la TV encendido. Los nuevos medios online crecen sin parar en tiempo de atención del electorado. Los candidatos todavía matan por tapas de diarios y minutos de aire en radio y TV.

Los medios tradicionales son, aun así, claves para ganar una elección. La Red, es clave para perder.

Una cosa es segura: los que ya perdieron por adelantado las próximas elecciones, de todos modos, no son los candidatos. Son los encuestadores, que relevan un territorio sirviéndose de un mapa que ya no lo expresa.