El voto Internet

Es notable la ausencia de propuestas relacionadas con la sociedad de la información. Los partidos políticos argentinos se han permitido, en un año intenso en campañas y elecciones a todo nivel, desatender múltiples temas clave para el siglo XXI. Independientemente de lo estratégico que son para el futuro inmediato del país, podrían traducirse en un caudal de votos que, tal vez, haría la diferencia en comicios con resultados muy peleados.

Oficialismo y oposición se igualan en la indiferencia programática respecto de temas como gobierno abierto, inclusión digital, transparencia y libre acceso a la información, utilización de estándares en el Estado, privacidad, entre otros, y un tema clave de preocupación mundial: la neutralidad de la red.


Todo lo que hay en el calendario político digital del último año se reduce a:

1. Programas de alfabetización digital nacional, provinciales y municipales, que son clave y que en algunos casos están muy avanzados, pero en los que la colaboración mutua para extenderlos y mejorarlos se obstaculiza una y otra vez como consecuencia de las diferencias políticas entre quienes gobiernan.

2. La creación de la Escuela Nacional de Gobierno, que depende Jefatura de Gabinete de Ministros de la Argentina, que tiene como misión “formar y capacitar a los futuros cuadros y dirigentes para la administración y gestión gubernamental, proporcionando estrategias de análisis para la gestión participativa de políticas públicas”. Con una fuerte inclinación digital, su director es un histórico joven K que nada indica que tenga las credenciales adecuadas para ese cargo público.

3. El regreso a la agenda pública del Canon Digital, que previó aumentos de entre el 1 y el 75% a teléfonos celulares y discos compactos grabables, entre otros dispositivos y soportes. Este año propuesto por el jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto (en el 2008 el Canon Digital había sido impulsado por el kirchnerista Claudio Morgado). Finalmente se decidió postergar el debate. Miles de argentinos se pronunciaron en contra del proyecto y el grupo Anonymous atacó la web del Senado.

4. La media sanción en la provincia de San Luis para la neutralidad en la red. El proyecto de ley impulsado por la Universidad de La Punta (ULP) fue aprobado en Diputados. La norma busca garantizar que los proveedores de Internet, que operen en el ámbito provincial, no puedan entorpecer ni restringir el uso libre de la Red.

Es todo. Mientras tanto, militantes, candidatos y funcionarios del oficialismo se ocupan en cómo controlar o desacreditar los contenidos de los medios de comunicación. Militantes, candidatos y funcionarios de la oposición se ocupan en quedarse con los puestos del oficialismo.

Ese círculo vicioso, hermético y endogamico, deja afuera cualquier propuesta vinculada a la sociedad de la información. Podríamos esperar que la dirigencia política argentina se ocupe de esos temas en su agenda con el propósito de fortalecer la república, mejorar la democracia, promover la participación ciudadana, desarrollar calidad institucional.

Pero lo llamativo no es eso. Lo llamativo es que quienes quieren permanecer en sus cargos públicos y quienes aspiran a ellos (y, por supuesto, quienes los asesoran), no propongan temas vinculados con la sociedad de la información sólo por la oportunidad de capturar el “voto Internet”. El voto de muchísimas personas que descreen que las estructuras partidarias y que están aburridas de que les prometan que la Argentina tiene que volver a ser el granero del mundo.

Gobierno abierto, inclusión y alfabetización digital, transparencia y libre acceso a la información, utilización de estándares en el Estado, privacidad, neutralidad de la red, entre otros temas, quizá en algún momento de la agenda nacional se vuelvan un puente que salve el abismo que aparta a miles de la política.

Por ahora ni siquiera es eso. Ni siquiera es una estrategia cortoplacista que apunte a capturar votos. Ni siquiera es un manotazo de ahogado de candidatos para hacerse del “voto Internet”. Eso sí, para pedir que los sigan en Twitter, están todos.