El negocio de la información

La primera gran revolución en el mundo de la prensa en internet la darán los medios que logren rentabilidad. No hace falta ser gurú en negocios para saber que la rentabilidad está atada a los costos y que si se arranca con costos bajos, aumenta la posibilidad de que los ingresos resulten en rentabilidad. Es una ecuación sencilla, pero de la que se habla poco cuando se habla del cierre de medios digitales.

Soitu tenía, como tuvo ADN, una redacción que era un armatoste teniendo en cuenta las cifras monetarias que se manejan en el mundo del periodismo en internet. Ambas eran redacciones construidas a imagen de las revistas o pequeños diarios, con 30 o 40 personas. Un despróposito en un medio como internet donde todavía se busca cómo hacer plata para sobrevivir.

Si al analizar los cierres de medios como Soitu y ADN, no se toma en consideración que fueron medios creados a pesar de las complicaciones (por no decir imposibilidades) de mantener semejante estructura, se está haciendo un análisis simplista del negocio del periodismo en internet. No por simplista deja de ser recurrente.

Otro error de análisis es creer que las redacciones pequeñas están obligadas a ser meros centros de copy & paste. Talking Points Memo es rentable, tan rentable que este año se acercó un inversor a ofrecerles entre medio millón y un millón de dólares. TPM no tuvo que salir a buscar financista, sino que el financista vino a ellos y ahora planean contratar más empleados. Cuando empezó, en 2000, TPM era escrito sólo por Josh Marshall; pronto tendrá 20 empleados. El tamaño de la redacción aumentó de la mano del éxito periodístico y los ingresos resultantes.

En lo personal, Soitu me decía poco y nada, pero era una de las webs informativas hispanas más llamativas. No es poco en la chatura que predomina. Su problema no parece haber sido, para nada, el intento de hacer escuela ni tampoco cómo empaquetaba la información. Fue, más bien, heredar cierta filosofía del “todo abarcativo” del papel. Lo dijo Pepe Cervera: “Soitu ha sido un producto demasiado disperso, afectado quizá del síndrome del periódico: pretender contarle el mundo al mundo todos los días”.

Crear hoy redacciones de internet que cubran todos los temas y con 30 o 40 periodistas es un delirio porque las cuentas no cierran. Quizá se dé alguna excepción, pero por un buen tiempo los medios digitales nuevos deberán arrancar con pasitos de bebé, con pocos empleados cubriendo en profundidad pocos temas. Como TPM. Ahora bien, pasar de ahí a equiparar pocos periodistas con poca intervención editorial es pensar que calidad y cantidad tienen que ir sí o sí de la mano. Si queremos ver “nuevos medios” que puedan sobrevivir y romper con las limitaciones impuestas por “el negocio” deberemos aceptar los términos del mundo de los negocios y pensar según ellos.