El lenguaje de los nuevos medios de comunicación (Parte IV)

Una trampa y una obviedad: el mito de lo digital y el mito de la interactividad

El mito de lo digital parece menos una incógnita que un verdadero problema teórico, por lo menos tal como lo presenta Manovich. Sin bien en los principios de los nuevos medios el autor sostiene que la representación digital es la condición más radical de las formas culturales que construyen los nuevos medios, surgen todo tipo de inconvenientes al respecto.

Manovich lo sabe, y explica que esa es una idea que “actúa como un termino global para tres conceptos sin relación entre sí: la conversión de analógica a digital, un código común de representación y la representación numérica”.

Es por ello que el punto clave –y es aquí donde empieza el verdadero problema- es especificar cuál de esos tres conceptos está en juego cuando asignamos el valor de lo “digital” a un objeto de los nuevos medios.

El mito de la interactividad es mucho más simple y por fin alguien se ocupa de él y deja claro que explotar ese término es de una torpesa monumental.

Manovich lo deja clarísimo desde el principio. El concepto de interactividad es una tautología. Las interfaces actuales son interactivas por definición, tal como lo veremos cuando nos ocupemos de ellas en los próximos posts.

Todos lo sabemos: si algo sobra en la web son los títulos pomposos que no dicen nada. Lo colaborativo, la cooperación, la interactividad son claros ejemplos de este vicio.

Como veremos, la interactividad que nos interesa es menos la física que la cognitiva porque lo que realmente importa es una teoría de las experiencias de los usuarios en las interfaces.

Como aclara Manovich, la interactividad no es patrimonio de los nuevos medios. Todo el arte clásico y el moderno es “interactivo”. Argumenta Manovich: “las elipses en la narración literaria, los detalles ausentes en los objetos del arte visual, y otros atajos de la representación requieren que el usuario complete la información que falta”.