El fin de la gramática blogger en los diarios online latinoamericanos

Se acabó. Eso de que la última noticia publicada en un diario online debe ser mostrada arriba de todo, como si se tratara de un blog, priorizando su visualización ante otras editorialmente “más importantes”, parece estar agonizando en los diarios online en América Latina. Los principales diarios de la región están jerarquizando las noticias sobre la arquitectura de los sitios.

En la Argentina, Clarín.com fue el primero en apostar por la arquitectura donde lo último equivale a lo más importante. Clarin.com supo convertir esa regla en un criterio editorial que nadie pudo emular con éxito, sobre todo porque cuando promediaba esta década, pocos apostaban tan fuerte a Internet en la región, ergo, no podían con un flujo de información con tanta fuerza como el de Clarín.com. De todas formas, pocos diarios habían adoptado esa arquitectura.

Hace unos días hablábamos del asunto con Andrés Cavelier. Los ejemplos de gramática blogger en los diarios online latinoamericanos de alto tráfico se cuentan con los dedos de una mano. De hecho fueron siempre más una excepción que un estándard, en consonancia con lo que ocurre con los diarios del resto del mundo.

Los principales diarios de la región están en otro plan. Salvo el recientemente rediseñado Perú21.pe que tenemos en Grupo El Comercio, y que personalmente me parece una delicia de diseño, sobre todo porque está muy ecualizado con el público que lee ese diario en la tierra de los incas, muy pocos avanzan en esa dirección.

Hace un par de años, cuando en Buenos Aires nació Perfil.com, aparecía nuevamente el orden cronológico inverso para mostrar las noticias, pero con una pequeña diferencia: si bien tomaban esa arquitectura, la más importante no era la última. El sitio de la Editorial Perfil publicaba, y así lo sigue haciendo, decenas de noticias por día pero reserva los primeros lugares para lo que editorialmente el medio considera más importante. O sea, usan una arquitectura que prioriza la último para mostrar otra cosa. En mi opinión, muy difícil y rebuscado para los usuarios. Hay que decidirse. Durante mi paso por Perfil.com intenté cambiar eso sin éxito. Pero supongo que más temprano que tarde lo entenderán y lo cambiarán.

Desde hace unas semanas he notado que Clarín.com también tomó ese rumbo. Antes, como usuario, cuando ingresaba a Clarin.com esperaba ver las últimas noticias, lo último que “había ocurrido”. Pero ese contrato de lectura ha cambiado y varía. A veces entro al sitio y me muestran lo último. Otras, lo más importante según el medio.

La Nación de Argentina, El Tiempo de Colombia y El Comercio de Perú son tres casos de jerarquización de las noticias que hacen gala de las mejores arquitecturas de la información y usabilidad en medios periodísticos de la región.

De hecho, casi todos los portales de alto tráfico de America Latina jerarquizan sus contenidos en base a un criterio editorial y no relacionado necesariamente al horario de publicación de una nota. Terra es probablemente una de las expersiones más contundentes en ese sentido.

Hay por supuesto, y sobran ejemplos, sitios que están jerarquizando sus contenidos pero con arquitecturas que dejan mucho que desear.

En Chile, una o “la” catedral de asuntos digitales en la región, con una brecha digital que es la envidia de sus vecinos y con niveles de usabilidad profundos y complejos aún en los usuarios promedio de ese país, los sitios de los principales medios no se destacan por su arquitectura ni diseño, ya sea La Tercera, La Cuarta o El Mercurio. El País de Montevideo también quedaría ubicado ese grupo junto con los venezonalos, bolivianos y paraguayos. Más al norte, El Universal, de México, asoma como uno de los más claros y ordenados de la zona.

El fin de la gramática blogger en los diarios online latinoamericanos parece no tener vuelta atrás. Muchos medios saben que necesitan ofrecer, simple, cada vez más complejidad de interacciones y servicios para los usuarios, y hacer esfuerzos inéditos de visualización de la información. No me extrañaría que en no mucho tiempo los principales diarios de la región comiencen a integrar sistemas de redes sociales y de personalización profunda por parte de los usuarios. Sobre todo porque están comprendiendo que la era de lo masivo se fue al cielo del olvido y las audiencias demandan múltiples ofertas de información y de servicios. Sin arquitecturas que soporten esa necesidad, es imposible.