El exitoso modelo deportivo del Guardian

La cobertura deportiva en los medios online está saturada. Cuesta encontrar quién se diferencie. Para los diarios es todo más complicado porque el amante de los deportes quiere una instantaneidad que los diarios online son incapaces de ofrecer, esa instantaneidad que sólo puede dar la tele con la transmisión en directo. Y los compilados de grandes jugadas y lo “mejor de la fecha” están protegidos bajo las siete llaves del copyright de los canales de televisión, que los guardan para sus propios portales.

Al momento de leer estadísticas y datos fríos, uno de los pasiones de los fans, lo mismo da Olé que Universo fútbol (en básquet, ningún medio puede contra la maquinaria estadística de nba.com, por ejemplo). La originalidad escasea y entonces hay que buscar humor, opinión con fundamentos e info sobre cosas pintorescas y raras, que se salgan de lo normal. La originalidad está en qué se dice en los textos.

Uno de los modelos más exitosos de los diarios online lo tiene el Guardian con su Sport blog, donde hay un poco de todo esto. El Guardian es uno de cuatro diarios ingleses que tienen un 50% aprox de lectores fuera de su país (los otros son The Daily Mail, Daily Telegraphy y Times). Y en el caso del Guardian, el furor extranjero es especialmente notorio en el Sport Blog.

Las sección deportiva del Guardian es en realidad tres secciones: Football, Sport y el blog. Guardian.co.uk/Football y Guardian.co.uk/Sport no sacan ventaja frente a los demás diarios online ingleses y, en realidad, entre amantes del deporte en la isla su cobertura no es considerada demasiado buena.

Tanto la sección Football como la Sport ofrecen más de lo mismo: notas de información, alguna opinión, coberturas de partidos, tablas de posiciones, estadísticas. Tienen, eso sí, un par de perlitas como The Knolwedge (preguntas extrañas y de respuesta dificil sobre historia y estadísticas; la sección es actualizada una vez a la semana, las preguntas las hacen los usuarios y las respuestas las buscan los periodistas del diario o piden ayuda a los usuarios) y The Fiver (una nota semanal donde el deporte es tomado con mucha, mucha solfa, algo que falta en toda la cobertura deportiva hispanopartlante).

La diferencia la marca el blog, que funciona como los demás blogs colectivos del diario: colaboradores externos mandan sus largas notas (unas 700 palabras de mínimo, por lo general), los editores las editan (son tres personas en la parte deportiva en internet) y las suben cuando quieren y aprobando contenido y links a piacere.

El blog ha tenido tanto éxito con una fórmula casi obvia: información que no nadie más ofrece. Están Jonathan Wilson con sus columnas semanales sobre fútbol del este europeo (toda una rareza), Marcela Mora y Araujo con sus notas sobre Argentina y Fernando Duarte con las de Brasil (dos temas díficiles de encontrar en Inglaterra), buenos corresponsales en Alemania, España, Francia e Italia, que escriben como si sus lectores conocieran el tema y no como si el fútbol extranjero fuese un misterio que hay que explicar como si el lector fuese un alumno de primer grado (son elitistas, diría Piro). Además, cuentan cosas poco conocidas: algo de fútbol iraní o de sumo o de hurling.

El blog ofrece contenidos globalizados, contenidos que nadie más ofrece, que es al fin de cuentas lo único que puede destacar entre tanta saturación. En el Guardian entendieron algo que en el mundo hispano todavía no entró: la audiencia en internet puede ser hiperlocalizada pero también puede, y debe, ser transnacional.

Hoy por hoy, está ahí la diferencia: en simplificarle la vida al lector y brindarle una amplia gama de información que sino tendría que buscar hurgando con sudor y lágrimas entre rincones perdidos del ciberespacio.

En el Guardian entendieron que pueden ofrecer el día a día de Liverpool y Man U, como hacen sus competidores, pero que el valor añadido lo da hablar de Zenit, Boca, Corinthians y el técnico de Irán y que lo mejor para hablar de esos temas es tener gente que sepa de qué está hablando, y no periodistas pegando cables y refritando notas de diarios online.

A cuántos internáutas hispanoparlantes amantes del fútbol les gustaría conocer las anécdotas y pequeñas historias de la liga mexicana, la brasilera, la alemana, la rusa o de la Eurocopa de básquet, todo en un único lugar. Falta sólo que algún editor se anime a brindárselo.

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