El elearning será 3D sobre arquitecturas par a par, o no será

Sé que a los puristas del elearning esto no les va a gustar, pero su modelo de negocio también está forzado cambiar. Las plataformas de educación a distancia continúan en el mundo de lo instalable y en las metáforas lineales, que atraviesan con su lógica de ventanas y relatos de escritorio a cualquier actividad que corra sobre ellas. En la mayor parte de los casos, responden a metáforas vencidas de interacción, a propuestas verticales de producción, cuando no también a accesos restringidos. Por simplificarlo de alguna forma, están más cerca de una integración forzada de ventanas heredadas que de una sofisticada plataforma de coproducción orientada a la experimentación y el aprendizaje.

Second Life es apenas una opción –súper marquetinera, por cierto- evolutiva de las plataformas de elearning. El hecho de que sea código abierto y potencialmente adaptable a cualquier proyecto en particular, o los experimentos que están llevando adelante las instituciones educativas más prestigiosas del mundo, dan cuanta de ello. Por no mencionar el proyecto Moodle, que está estudiando cómo integrar Sloodle y Second Life. Otro caso sorprendente es el de Multiverse, y la adaptación del mundo de Shakespeare que Edward Castronova, el autor de Mundos sintéticos, está desarrollando.

Las interfaces de hace veinte años ante las nuevos entornos de simulación y cooperación, como saben, son de nuestro interés hace tiempo, cuando Argentonia sólo existía en el futuro y sus miembros nos pasábamos horas luchando con Open Croquet e investigando sobre Looking Glass de Sun Microsystems.


OPEN WII. Integrando el comando de la Wii en Open Croquet.

La semana pasada, de casualidad y gracias a Giulio Prisco, pude ver los impresionante avances que han desarrollado en un año sobre Open Croquet, casi todos ellos orientados a la funcionalidad pero también con sensibles mejoras en la gráfica.

Open Croquet es una plataforma open source multiusuario, también en 3D, para generar experiencias totalmente colaborativas. Es un sistema operativo par a par, que está desatando especial interés para la formación interna en organizaciones, y me consta que verdaderos gigantes corporativos están a punto de dar sus primeros pasos sobre estos entornos.

Detrás de Open Croquet se encuentran especialistas como Alan Kay, Julián Lombardi, Mark McCahill, Andreas Raab, David P. Reed, David A. Smith. Con ironía pero acertadamente, el equipo de Open Croquet sostiene que si comparamos una PC moderna con la Macintosh de 1984, el color es la diferencia principal que podremos notar.Lo fascinante de Open Croquet –que ya está siendo testeado en universidades como la de Boston- es hacia dónde apunta el desarrollo: a crear una especie de sistema operativo en línea, con interfaz en 3D multiusuario y, además, en el marco de una arquitectura de red par a par. Con lo cual propone otra forma de diseño de la usabilidad, acaso con entornos más similares a los de los videojuegos y con estructuras más abiertas para compartir y producir información.

Por decirlo en pocas palabras: los usuarios de Croquet pueden modificar el entorno, que no habitan en soledad sino que lo comparten con otros usuarios, y que está online permanentemente, incluso con aplicaciones compartidas. Los participantes del Croquet tienen la capacidad de crear y de modificar el espacio informacional y de crear conexiones completamente dinámicas a otros espacios o recursos de la red. Se trata de un entorno donde cualquier cosa puede ser creada o ser representada; donde todo puede ser modificado.

Hacia esos entornos se encamina la innovación en la educación a distancia. Los mundos virtuales y los sistemas como Open Croquet son sólo emergentes de la transformación en ciernes del elearning. Y con ello, toda una reconcepción de términos tan ingenuamente utilizados como usabilidad, interacciones, interactividad, producción, construcción y procesos colaborativos de enseñanza y aprendizaje. Aún no hemos visto nada.