Dipity II: más infos feas y homogéneas

Después de la mención hecha por Mancini sobre Dipity, quedan algunos puntos en el tintero sobre un tema que toma fuerza por estos días dado que Dipity 2.0 recién salió la semana pasada de su beta privada.

Primero vale una aclaración: casi una semana antes de que el Guardian usara la herramienta, en La Vanguardia ya le habían echado mano, y debe haber otras publicaciones que también lo hicieron. ¿Será tendencia pronto? Pareciera que sí porque le simplifica la vida a las redacciones carentes de personal especializado. También instala un problema similar al apuntado hace días por Xocas acerca de la sobreutilización de Google Maps en los diarios: uniformidad, uso desmesurado, con poco criterio visual.

Dipity 2.0 tiene un problema adicional. Al estar pensado para trabajar con información de Facebook, YouTube y cuanto sitio de participación aparezca, y como encima está hecho desde el vamos para compartir cual widget, está el riesgo de que cuando se entienda cómo funciona, termine agotando porque muchos medios lo van a usar como muestra de sus predisposición a “participar en la conversación de la web” y podríamas terminar con Dipity hasta en la sopa.

Hay otros problemas: es visualmente feo y, para el usuario menos avezado, su presentación no es sencilla (aunque considerando el éxito de Google Maps, lo de “feo” no debería ser impedimento para el éxito).

Aun así, a pesar de todo los defectos, discrepo con quienes se agarran la cabeza porque “todos” puedan terminar usando Google Maps+Dipity+símiles. Sí es terrible pensar en una epidemia que azote a los online y los haga caer en en el facilismo de hacer justamente eso, y es más terrible aún si se piensa que la epidemia pueda llegar a golpear a los grandes medios (digamos un Clarín o El Mundo o el Guardian).

Pero la realidad es que cuantas más herramientas de este tipo haya disponibles, más posibilidades tendrán los medios de menos recursos para presentar su información. Además, con la proliferación de herramientas, decaerá la homogeneidad que preocupa a Xocas porque quienes armen las notas tendrán más opciones para elegir.