Cuatro preceptos para una buena punto.com

El hardware lo es todo. Tener los mejores periodistas no sirve si la infraestructura no rinde y para que la infraestructura rinda no sólo alcanza con tener buenos equipos sino también quién sepa usarlos. La optimización es fundamental y para eso se necesita gente que sepa qué está haciendo, que sea flexible para adaptarse a las circunstancias y necesidades de la redacción y que tenga comunicación fluida y permanente con ella. Ante la disyuntiva de elegir entre buenos informáticos y buenos redactores, preferible ahorrar en estos últimos.

Difícil que los contenidos se vendan solos. Es fundamental que la gente de comercial “conozca” la web tanto o más que los periodistas. Si los vendedores no venden no habrá formación de ensueño que sea capaz de salir para adelante. Salvo raras excepciones (¿existen?) los sitios no se venden solos y para venderlos hace falta gente que entienda qué está vendiendo, gente que entienda que así como no es igual vender autos que bicicletas, tampoco es igual vender webs que revistas. También es necesario que comercial sepa hacerle pedidos a la redacción de productos que pueda vender (una serie multimedia, un micrositio, una aplicación móvil). Una vez más: es fundamental la comunicación fluida entre unos y otros.

Pensar en links. Pocos periodistas piensan en links y no hacerlo es como escribir en papel sin tener en cuenta que existen páginas y espacio finito. Los artículos sin links son más que válidos y pueden ser excelentes, como siempre lo fueron, cuando sólo se escribía en papel. Sin embargo, la realidad es que la gran mayoría de las notas sin links son, para exagerar un poquito, como una transmisión televisiva con audio pero sin imagen en movimiento: una estructura narrativa que no tiene nada que ver con el formato en el cual se está presentando. Alguien que escribe para la web y es incapaz de pensar en links se autolimita y produce un producto encerrado en sí mismo, sin vínculos a la red. Pensar en links no es sólo poner un link acá y allá. Eso puede hacerlo cualquiera. Pensar en links es usar links por una razón, es poner links que aporten a la narrativa, links con significado en sí mismos. El paradigma de aquello que ejemplificó José Antonio Millán hace años.

El oficio de la moderación. La moderación de comentarios es un oficio que debe desarrollarse. Si todo se reduce a aceptar y moderar comentarios, de nada sirve abrirse a la participación y la relación costo beneficio termina siendo un generador infinito de pérdidas. Si un medio cree ciegamente en la importancia de la participación, debe tirar toda la carne al asador y poner verdaderos moderadores: personas que marquen el tiempo de los foros, que los regulen, estimulen y coordinen; personas que sepan qué están haciendo y lo hagan a sabiendas y convencidos de que son claves para mantener viva una comunidad. El moderador debe ser partícipe directo en la comunidad para que el ida y vuelta entre el medio y lectores no sea más que una carta de intenciones que crece hasta convertirse en un peso insoportable.