Comentarios, migración, congresos y el discurso único

Por cuestiones de pago chico, estuve en un blog day. Acá quedan algunos conceptos volcados o tomados de allí.

Comentarios. Por mí, volaría los comentarios de la mayoría de los diarios. Y no por las razones expuestas hace tiempo para volar los de Amphibia (razones con cuya forma no concuerdo del todo, pero bue..). Si los diarios necesitan hacer equilibrio con los costos, no tiene sentido bancar comentarios. Tener gente moderando y moderando durante horas algo que no produce beneficios materiales, ¿para qué sirve? La relación costo-beneficio hace agua. Encima, en su mayoría pareciera que los comentarios no aportan ni a la generación de notas ni a ninguna “conversación”.

¿Que “la comunidad” se sostiene con comentarios? No creo. También puede sostenerse sin ellos. Van dos ejemplos.

Uno: Amphibia no tiene comentarios, pero tiene comunidad de lectores en crecimiento (sobre todo entre quienes usan feed). Y encima, si quieren, los comunitarios pueden comunicarse con autores del blog por mail, cara a cara, por teléfono, o hasta en algún blog day.

Segundo, y más contundente: Clarin no acepta comentarios en sus notas fuertes, las del impreso. ¿Alguien se anima a decir que no tiene comunidad de lectores?

¿Que la comunidad es otra cosa, no sólo los lectores? Son opiniones. Y desde ya digo, no estoy de acuerdo. (de paso es recomendable leer el “sobre el autor” de Ruido de fondo, más no sea para reírse).

Migración
. Hay gente (cada vez menos) que cree que lo digital hará que mucha gente quede fuera (¿?). Aburre la discusión, pero a veces viene bien contemplar alguna estadística: los tres diarios top de la argentina (Clarín, La Nación, Popular) vendieron en promedio en 2008 no más de 700.000 ejemplares en total en días de semana. Más gente accede a diario solo a Clarin.com. O sea que está archi-comprobado que más gente accede a internet que a diarios. Y todavía falta la explosión móvil en Argentina. Lo digital no deja por sí mismo a nadie afuera. Y si hay que preocuparse por ellos, los “abandonados”, también debería imperar la preocupación por quienes quedan afuera del sistema de comunicaciones por no tener teléfono.

Congresos. Los congresos de medios digitales, blogs y demases pueden ser divertidos o aburridos, pero pareciera que en su mayoría dejan poco más allá de contactos, borracheras y charlas de café. Lo que se dice en ellos es similar a lo repetido tantas veces. Impera un discurso semi-único. Internet se supone que es anárquica, que está llena de ideas y opiniones. Al momento de exponerlas en congresos, mesas de debates y etc, queda claro que son contadas las ocasiones en que aparecen ideas diferentes, que se destaquen sobre el montón y puedan copiarse o disparar nuevos pensamientos. Pasa tanto en Fopea como en el blog day de Roca.

(pd: chapó la organización de Mariano Vila, debutante ad honerem en la función de organizador)