#CNNfail y la discusión sobre convergencias que falta

Las elecciones en Irán fueron la noticia internacional del fin de semana y de los diversos Top-10 “trending topics” que hubo al respecto en Twitter (#iranelection, Mousavi, Ahamdinejad, Iranian), el más interesante fue #CNNfail, donde se juntaron los espamos de personas enojadas ante la floja cobertura en CNN.

Evgeny Morozov explicó muy bien las fallas de la cobertura y linkeó a críticas similares en CNET y ReadWriteWeb. Las críticas se asemejan a otras que pudieron hacerse a la versión latinoamericana de la cadena en su cobertura de la cumbre de Trinidad y Tobago y están apuntadas más que nada a la transmisión televisiva. Hubo también críticas a CNN.com y no tuvieron nada que ver con la ridícula y falsa dicotomía “viejos medios vs. nuevos medios”, tal cual quedó claro con tres capturas de pantalla publicadas en Mashable.

La teoría central de Morozov es que CNN obtuvo su reputación a lo largo de los años a partir de su presencia distintiva y privilegiada en lugares donde se “hacía” la noticia. CNN se hizo grande con su cobertura con horas en vivo desde lugares como Irak en el 91; se diferenció por cosas como ser el primer medio masivo estadounidense en tener corresponsal en Cuba (Lucia Neuman). CNN revolucionó la transmisión de noticias a nivel mundial con su fórmula 24 horas, 7 días a la semana, desde cualquier parte del mundo, y con eso cambió la historia del periodismo.

Hoy, la capacidad de ser el único en el lugar de los hechos es más limitada, dice Morozov, no sólo porque existe infinidad de competencia sino porque hoy es más fácil encontrar alguien que te cuente en directo como se está construyendo la historia.

Ante este cambio de escenario, la ventaja que guardan CNN (y otros), argumenta Morozov, es el acceso al “mundo celebrity”. Mientras CNN puede entrar a la casa de Paris Hilton, Juancito el bloguero/tuitero/feisbuquero lo mirá por tevé.

El problema está en que si “Juancito el bloggero” también quiere ver otras cosas, quiere ver por CNN lo que pasa en la Cochinchina, Tehrán y Wichita. Quizá sin saberlo, la mejor explicación de por qué siempre se vuelve a las fuentes como CNN la twitteó Richard Sambrook, gerente de noticias de la BBC:”#iranelection updates running @ 2,500 a minute. Real events and information running rather slower. rumour, some false, and chatter fill void.”

Todo bien con Twitter, pero hace falta alguien que ordene y organice todo el ruido, parecía decir Sambrook. ¿Y quién mejor para eso que CNN?, parecían lamentarse los twitteros de #CNNfail, muchos de los cuales twitteaban felices en #NPRWin.

Sin embargo, la cuestión central de todo esto poco tiene que ver con hashtags o twitteros decepcionados y mucho que ver con el encuentro entre internet y televisión, entre grandes transmisoras y la web.

La no-estrategia de la gráfica en internet quedó clara hace rato: llegó la web, regalamos todo y ahora nos queremos matar. La gráfica hace tiempo que se convenció a sí misma que para existir en la red debía contar con un pequeño “canal de televisión” y una pequeña radio propias. Cualquier diario que se precie tiene en planta camarógrafos y editores de video y audio; poco importa si tienen experiencia y calidad suficiente para competir con los de la tevé.

A su vez, muchos grandes canales (y sobre todo los yanquis como Msnbc, Espn, CNN, Fox) decidieron que en internet debían ser pequeños diarios y contrataron redactores que subieran contenidos a la web como si fuesen un portal cualquiera hecho a puro texto. Esa vorágine dejó fracasos: CNNespañol.com hace cinco años que pasó a mejor vida.

Canales y diarios (e incluso radios) terminan convertidos en portales informativos, pero la mutación, o evolución, de las televisoras no implicó ni de lejos una mutación tan grande como la de los diarios, convertidos en tenedores libres informativos. Los diarios cambiaron el formato central de sus negocios y la mayoría sin siquiera pensar ni saber por qué ni para qué (y en eso siguen). La mayoría de los canales detevé, en cambio, todavía no ha tocado sus modelos y siguen con sus vacas bien atadas.

Vale: podemos ver fragmentos de Comedy Central y RTVE en la web y TN y CNN ofrecen algunos streamings y Channel 4 tiene programas completos grátis para IPs británicas. Otras, como Telefé, ni siquiera tienen páginas web. Para qué, si todavía nadie demostró la necesidad de tenerlas. Esa charla sobre la migración de la tevé a la web es una convergencia de la que todavía no se habla, quizá porque los canales siguen dejando que otros experimenten y busquen un nuevo modelo. Mientras tantos, ellos siguen asegurando que si alguien quiere ver a la casa de Paris Hilton por dentro, la tevé es la mejor opción.

La última duda es saber si la actitud inicial de CNN hacia las elecciones iraníes fue la de un canal pionero y revolucionario que marca el camino de los demás, si fue cuestión de agenda política (poco probable) o si fue solo el tropezón de un grande. Lo loco sería que el rey de la información inmediata y constante, 24×7, terminara dedicándose a otra cosa cuando todos se pelean por estar ahí, ahora, siempre.