Cinco dualismos digitales

Aquí van, uno a uno, los cinco dualismos digitales que llevamos al seminario en Chile y que sugerimos escaparles como a la peste AH1N1. Son cinco disyuntivas que tienen más de trampa que de inteligencia, más de mal planteadas que de soluciones operativas. En el limbo de los medios digitales se están llevando a varios al cielo del olvido.

1 – ¿FREE O FREEMIUM?
En esta esquina, Chris Anderson, Mark Masnik y Seth Godin. En la otra, Malcolm Gladwell, Mark Cuban y John Gapper. Todos de trayectoria respetable, plantean dos posibles modelos de negocios para los medios digitales. Importar linealmente ese debate y obligarnos a ser fieles de una u otra escuela es un riesgo que no vale la pena asumir.

La discusión de fondo, que rara vez se da, no es tanto sobre los modelos de negocios sino sobre los modelos productivos. En los medios digitales es mucho más fuerte la preocupación sobre cómo hacer caja para pagar los sueldos de decenas y decenas de empleados antes que alcanzar la rentabilidad con religiones trasnochadas.

2 – ¿NATIVOS O INMIGRANTES?
Salvavidas de plomo. Cuando la organización periodística quiere renovarse opta por deshacerse de los “periodistas tradicionales” e incorporar una buena dosis de nativos digitales en las redacciones. Como si los saberes y las habilidades estuvieran sólo en una u otra generación profesional. De nada sirve sembrar nativos en un entorno, como son las redacciones actualmente, que funciona como hace 50 años. Sin actualizar el código fuente de las redacciones online de poco sirven los más jóvenes, que van, hacen su trabajo pero ni de cerca consumen el producto que producen.

Por cierto, ¿cómo se explica la génesis de tres casos claves de nuevos medios donde la presencia de nativos digitales se reduce al grado cero? Politico.com, Newser.com y el Interactive News Team de The New York Times? De más está decir que las redacciones online en América Latina están pobladas de nativos digitales y profesionales menores de 35 años, y aun sí los portales periodísticos no hacen gala, precisamente, de la interactividad.

3 – ¿CONTENIDOS DE CALIDAD O CONTENIDOS BASURA?
Otro falso dualismo que asfixia discusiones en la industria de los medios digitales. ¿Con qué instrumento y categorías se mide la calidad de los contenidos en la red? En un entorno de abundancia informacional inédita hay menos lugar para el canon de calidad y mucho más para los criterios posibles de valor de uso de la información. Con dos categorías tan binarias, calidad y basura, resulta muy difícil generar ofertas eficientes.

En la discusión, no sólo subyace la idea de toda producción es humana, donde la automatización posible de procesos productivos en el periodismo cancela hasta la fiesta autoevangelizadora de los periodistas digitales efervescentes. Además, supone dejar sin lugar a dos roles que son, precisamente, los que parecen tener cada vez más protagonismo: los community managers y los data curators.

4 – ¿SE MUEREN LOS DIARIOS O TIENEN LARGA VIDA POR DELANTE?
Frecuentemente reducida a fundamentalistas de los soportes, esta discusión no deja lugar a nada. Los medios tradicionales están inmersos en una doble crisis financiera y de credibilidad, mientras que los medios online y los nuevos medios aún no encuentran modelos de negocios que vuelvan sustentable a la profesión en Internet. El dato que hackea este dualismo es la nueva configuración de ciudades posturbanas, con millones de nodos móviles y fijos, donde reinan la fluidez y la manipulación de datos con efectos dramáticos en la organización espacio/tiempo. Donde coexisten ofertas heterogéneas de brevedades, sobreproducción de contenidos, pildorización cultural y consumo intermitente de medios.

Pensar el consumo de medios desde el soporte puede ser un error fatal para las organizaciones periodísiticas. Edición impresa o desde un navegador de Internet. Son opciones del pasado. Hay que ser agnóstico del soporte.

El soporte periodístico es la red. Los productores de contenidos tienen que disponibilizar su producción en el ciberespacio y ofertarla en múltiples instancias de consumo posible. No sólo en papel, no sólo en un punto fijo de acceso a Internet, sino también y sobre todo en los nuevos entornos urbanos que ofrecen instancias de consumo breves pero de alta intensidad. (Ampliaremos este punto en Amphibia en un próximo post cuando comentemos Burbujas de ocio, de Roberto Igarza.)

5 – ¿LA AUDIENCIA ES PARTICIPATIVA O PRODUCTORA DE CONTENIDO?
La audiencia ES el contenido. Facebook y Twitter son los pedagogos del nuevo periodismo. Facebook porque es la nueva expresión de las formas e interacciones de las comunidades de lectores, tal como en el siglo XVIII lo eran los cafés en Londres, cuando los diarios intervenían en la nueva esfera pública y configuración social. Twitter, por su parte, porque es una expresión de las brevedades de producción y consumo colectivo de medios.

En las versiones online de los medios tradicionales, la audiencia sólo puede ver lo que escribieron los periodistas y con suerte comentar públicamente, siempre sobre lo que escribieron los periodistas, y sujetos a moderación de la elite.

Facebook es el sitio de noticias más visitado de todo el mundo. No el sitio periodístico, pero sí el de noticias. Las audiencias hibridan allí y visualizan con el mismo rango de jerarquización editorial la muerte del Papa, el viaje de un amigo, la cotización del dólar o las fotos de la novia.