Facebook news

Facebook contrató un community manager “prodigio” para crear una especie de servicio informativo. Poco más se sabe sobre el tema. La pregunta es, ¿tiene sentido un “Facebook News”?

La respuesta corta e inmediata es sí. Eso sí, solo si Facebook apunta a un sistema de curaduría informativa. Si no, no.

Facebook quiere dominar el tiempo de todos y, para eso, todos deben ir a Facebook. ¿Por qué la reina de todas las redes sociales no debería encargarse de ayudar a elegir qué y cómo se consume dentro de sus propias paredes? ¿Para qué dejar que los solo medios y los individuos curen y manipulen el consumo de noticias dentro de Facebook? ¿Por qué no minar la información del consumo de noticias en Facebook al máximo para transmitirlo al mundo bajo la marca Facebook?

El error sería meterse a hacer y recolectar la noticia. Sería atrasar. Parece poco probable que sea el caso.

Ningún medio de importancia ha logrado entender la curaduría digital y sólo por eso merecen que Facebook les arrebate el negocio. Curar desde Facebook para Facebook sería meterse en el negocio de los medios que intentan vivir de la plataforma de Zuckerberg, sería agregar un nuevo servicio de relativo bajo costo y esfuerzo para al usuario y daría nuevo poder de influencia porque todos vamos a querer aparecer en la home de Facebook News, ¿o no?

Ojalá sea el caso de lo que planea hacer Facebook. Sería un interesante experimento.

¿Se viene la neo-neo televisión?

Hace 28 años, Umberto Eco relataba cómo la televisión se estaba transformando, con su famoso artículo “De la Paleo a la Neo-Televisión”. Si antes la tele se dedicaba a prescribir conductas, a informar a los televidentes sobre realidades exóticas, a proponerles modelos a imitar o mundos a recrear; la Neo-TV inauguraba un discurso meta-referencial. La tele, en este nuevo paradigma, no deja de hablar de otra cosa que la tele misma. Con la multiplicación de programas basados en el archivo, que no hacen más que reproducir fragmentos de otros espacios de la programación, es fácil entender lo que Eco explicaba. Hoy, después de que haya pasado mucha agua bajo el puente y, sobre todo, con la revolución de los nuevos medios online, sería inocente que pensar que la televisión sigue igual.

En un coloquio internacional organizado por Fundación Telefónica con motivo de los 60 años de televisión argentina, varios académicos de diferentes partes del mundo se juntaron para debatir sobre el futuro del que fue uno de los medios más hegemónicos del ecosistema comunicacional.

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Una viuda embarazada

Texto leído en el I Encuentro Iberoamericano de Jóvenes, durante el IV Congreso Iberoamericano de la Cultura, Mar de Plata, Argentina 2011

I
Preguntarse por el #findelperiodismo es preguntarse –siempre– por un complejo sistema de tensiones entre lo viejo y lo nuevo. Los viejos y los nuevos modelos de gestión y negocios de la industria de la información. El viejo y el nuevo rol de esa entelequia decimonónica que todavía se llama periodista.

Preguntarse por el #findelperiodismo es –sobre todo– asumir el ocaso de un imaginario simbólico y la mutación de las plataformas de producción y circulación del periodismo. De la crisis de sus soportes tradicionales. Y en especial de sus agentes.

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11 días leyendo los SMS del 11-S

No hay dudas de que Wikileaks está redefiniendo lo que es el periodismo hoy. No sólo cambiaron las formas de acceder a las fuentes, sino las fuentes mismas (cobra menos relevancia la jerarquía y más los contenidos) y las metodologías de trabajo.

Los antecedentes son varios. Desde las revelaciones de garganta profunda en el Watergate, pasando por el reciente escándalo por las escuchas ilegales del imperio Murdoch con “News of the World” y “The Sun”, las informaciones calientes que se filtran existen desde que el periodismo es periodismo.  Y seguirán existiendo.

Este nuevo ecosistema comunicacional se está transformando día a día.  Con los datos que abundan en internet, es más necesario que nunca contar con alguien idóneo que las ordene y de un significado.

La forma en que pasé mis últimos 11 días ejemplifica en qué consiste este cambio radical entre las rutinas productivas de los medios de ayer, y los de hoy. En mi trabajo para TN global me propusieron una tarea divertida y ardua: leer todos los mensajes de texto que los estadounidenses se mandaron el 11 de septiembre de 2001, el día del atentado a las Torres Gemelas. Se trataba, por supuesto, de un cable de Wikileaks.

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Simplifiquemos los medios, no nuestras perspectivas

Hace unas semanas Andy Rutledge publicó un ejercicio sobre cómo creía que debería ser un sitio de noticias. “News Redux” tiene puntos interesantes pero, también, una carga subjetiva muy grande. Sin embargo, su principal “error” fue meterse con el NYTimes.

Si bien tengo sentimientos encontrados hacia su artículo, me parecen exageradas las reacciones que tuvieron el Nieman Journalism Lab y una serie de expertos (no uso comillas, porque en serio creo que son gente muy capaz) a quienes les bastó que les digan “que hacían las cosas mal” para que, como si se tratara de la peor ofensa del mundo, reaccionen tildándolo de diseñador-sin-experiencia-real, escribiendo posts, o hasta tratando de generar memes al respecto. La típica burla de cofradía.

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Muchas preguntas por los números de la paywall del New York Times

El mes pasado, el Citi dio algunas cifras muy optimistas sobre la rentabilidad del servicio de pago del NYTimes. (A principios de mes, el banco UBS hizo algo similar).

Según el Citi, el NYT probablmente ganará plata con el sistema de suscripción, más que nada porque los ingresos por suscripciones compensarán con creces las publicidades perdidas. El problema más grande es que la publicidad en diarios (de papel y digitales; grátis y pagos) continúa pagándose poco. Uno de las grandes problemas del NYT es que más o menos la mitad de sus publicidades digitales del NYT son vendidas como remanentes, no a tarifas premium, pero pareciera ser un cuestión temporal.

El optimismo dispara las preguntas porque se basa en datos empíricos, duros. ¿Y si hubiésemos estado equivocados? ¿Y si ser parte de la conversación de internet no importase? ¿Y si la mejor forma de hacer dinero (y por lo tanto vivir) fuese cerrándose para convertirse en un pequeño nicho, un club de campo elitista, cerrado detras de grandes paredes? ¿Y si la conversación de internet, con su hipeconexión constante, fuese una idea hermosa que distase de ser la única opción? ¿Y si también existiese una forma de vivir ahí, detrás de las paredes? ¿Acaso la mejor televisión no vino de la mano de los canales que se cerraron detrás de paredes similares? ¿Y si una marca fuerte alcanzase para encerrarse en un caparazón, cobrar el ingreso, y aún así florecer dentro de internet, sin ser fagocitado por el ciberespacio?

Reempaquetar la noticia

Vale la pena leer la conferencia Cudlipp de Lionel Barber para entender un poco por dónde debería ir la búsqueda de identidad y supervivencia de los medios digitales. No es que Barber ofrezca ideas que miles de medios puedan o deban copiar para salvarse, sino que vale la pena leerlo para entender cuál es el eje de la búsqueda: más tiempo dedicado a vender contenido que a amontonar lectores.

Mucho se ha hablado del modelo de suscripciones del FT y que funciona porque son noticias financieras. Es una expliación simplista porque junto a su modelo pago el FT ha desarrollado otros servicios, creados con el objetivo de ser vendidos, no de traccionar tráfico, como China Confidential y FT Tilt y, ahora, Brazil Confidential. Según Felix Salmon, el diario va camino hacia un modelo de newsletters. Salmon cree que la redefinición es una lástima. Parece ser el análisis lógico de un amante de los diarios. Sea como sea, la realidad es que el FT está construyendo paywalls más allá de las paywalls, paywalls invisibles levantadas alrededor de un contenido que nunca estará en ft.com.

Lo interesante de todo esto no es que el FT haga newsletters ni sitios de nicho ultra-exclusivos. Quizás terminen siendo un éxito, o quizás fracasen. Cualquiera de las dos opciones no viene al caso. Lo interesante de todo ésto queda planteada por esa búsqueda constante por reempaquetar la noticia para poder venderla, haciendo uso de la marca que se heredó del papel. Se busca crear nuevos tipos de contenidos vendibles, contenidos que ayuden a mantener todo el andamiaje informativo del medio. Se rompe con la idea del sitio todo abarcativo que te da todo lo que puedas leer para pasar a crear el sitio especializado que te da sólo el tema que querés conocer a fondo. Todo un concepción para la información en internet. Continuar leyendo

La madurez de los “nuevos medios”

El hasthag-meme #lanuevanoticia dejó en claro un cosa: hay tantas opiniones, definiciones y conceptos sobre qué es “la nueva noticia”, algunas incluso contradictorias, que llegó la hora de dejar de llamar “nuevo” al periodismo hecho para distribuir por internet.

La existencia de lo “nuevo” implica una dicotomía con lo “viejo”, donde lo viejo define a lo nuevo. Esa dicotomía está bien en los comienzos de un proceso existencial, pero en algún momento debe llegar la madurez en dónde se deja atrás esa obsesión por diferenciarse de lo anterior.

El periodismo digital (y con eso me refiero a quienes lo estudian, quienes buscan moldearlo e innovar, quienes creen que es un medio con reglas y paradigmas propios) ya debería estar en esa etapa de madurz. Continuar definiéndolo en contraposición con “lo viejo”, o sea definiéndolo por lo que no es, es cargar con una cruz innecesaria.

Tomemos el ejemplo de siempre. Google seguramente se definió en sus principios en contraposición con Altavista, Yahoo! y otros buscadores ya olvidados, pero es difícil imaginar que al día de hoy perduren comparaciones semejantes dentro del Googleplex. El cordón umbilical se cortó hace rato.

La información concebida como información internetiana (¿#lanuevanoticia?) debe dejar de verse como un spin-off del periodismo “de papel”, del periodismo “tradicional,” porque la dicotomía ya no sirve. Cumplió su función. Mientras la información digital siga haciendo esa añeja comparación seguirá en una búsqueda ciega de identidad.

Diarios: de imprescindibles a prescindibles

Una de las grandes cruces que cargan los diarios por “culpa” de internet es que dejaron de ser imprescindibles. Ya no lo son ni para lectores ni para anunciantes.

Hubo una época en la cual la mayoría de los lectores de diarios consideraba a “su” diario imprescindible: era la ventana al mundo, la enciclopedia que explicaba los hechos de cada día y el resumen perfecto de lo que había que saber sí o sí. Quizá quedan todavía millones de lectores de esa clase, pero están en franco retroceso. Y si los lectores no necesitan los diarios, ¿para qué los van a querer los anunciantes?

Aquí vale detenerse en una simple y genial estadística dada a conocer por Hal Varian: “Un lector de diario impreso pasa 25 minutos por día promedio leyendo el diario mientras que un usuario online pasa poco más más de un minuto promedio en un sitio informativo”.

¿Acaso hace falta decir que hoy podemos reemplazar con facilidad una diario por otro con un par de clicks y que aprendimos que la mayor parte de los contenidos de los diarios son intercambiables para la mayoría de los consumidores? Lo que nos cuenta y explica un diario, también lo cuenta y explica otro. (La minoría para quienes los contenidos no son intercambiables serían aquellos obsesivos y adictos a la información, como somos los periodistas).

Ahí, en esa perdida de la “imprescindibilidad”, está una de los grandes desafíos de los diarios online, desafío que marca con claridad por qué los diarios deben mirar hacia otras latidudes, bien distantes de los medios tal cual los conocemos, para reinventarse en internet. Cada diario necesita encontrar online formas para ser tan diferente que pase a ser único y tan único como para ser imprescindible.

Las empresas informáticas (o de internet, como uno prefiera llamarlas) más exitosas crean y brindan un servicio que las haga imprescindibles para los usuarios. Son servicios que penetran los usos y las costumbres de cada usuario hasta convertirse en fundamentales para su accionar cotidiano, desde el mail que debe chequearse a primera hora hasta el servicio de chat predilecto e irreemplazable pasando por la red social preferida y el torrent de cabecera, por no hablar del sistema operativo de elección. Muchas veces lo que hacen estas empresas es crear un servicio apuntado a cubrir una necesidad que quizás nunca existió, una necesidad creada por la misma empresa a partir del momento en que brinda el servicio.

Los sitios informativos fallan en esa creación de una necesidad, no logran crear esa dependencia en sus usuarios de internet y en gran parte ésto les sucede porque se siguen viendo como creadores de contenido ante todo. El contenido está bien, es lindo y tal vez hasta necesario, solo que en la actualidad es la carnaza que atrae pero no el anzuelo que engancha. El contenido alcanza para retener por 70 segundos, pero a los creadores de contenido no les sirve tan poco consumo y a los anunciantes menos todavía. Hace falta buscar otras razones para las que los usuarios vengan y se queden.

Reconocer esta encrucijada y decidir actuar sobre ella implica producir un cambio cultural y reconocer que escribir bien, producir buena multimedia, hacer excelentes entrevistas y un largo etcetera de quehaceres periodísticos no hace gran diferencia al momento de distinguirse como medio online. Sí, las mejores notas, la información más explosiva, las fotos mas brillantes, podrán retener lectores por 75 u 80 segundos mientras otros los retienen por 50, pero no alcanza. Hay que buscar ser imprescindibles y que los usuarios ni consideren la posibilidad de hacer uso de la canilla libre de la información. Centrarse en crear información no será la solución. Sí lo sería, por ejemplo, pensar en qué puede hacer el consumidor-usuario con la información, sea jugar, socializar, trabajar o ganar dinero.

Apuntar a este objetivo implica romper estructuras, la más grande de las cuales es dejar de pensar como empresas periodísticas y reconocer que el “periodismo digital” necesita pensarse desde un nuevo lugar. Fijarse en cómo se conciben a sí mismas las empresas informáticas sería un buen punto de comienzo para esta búsqueda.

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Pd: La presentación completa de Varian aquí, en pdf.

Cuatro preceptos para una buena punto.com

El hardware lo es todo. Tener los mejores periodistas no sirve si la infraestructura no rinde y para que la infraestructura rinda no sólo alcanza con tener buenos equipos sino también quién sepa usarlos. La optimización es fundamental y para eso se necesita gente que sepa qué está haciendo, que sea flexible para adaptarse a las circunstancias y necesidades de la redacción y que tenga comunicación fluida y permanente con ella. Ante la disyuntiva de elegir entre buenos informáticos y buenos redactores, preferible ahorrar en estos últimos.

Difícil que los contenidos se vendan solos. Es fundamental que la gente de comercial “conozca” la web tanto o más que los periodistas. Si los vendedores no venden no habrá formación de ensueño que sea capaz de salir para adelante. Salvo raras excepciones (¿existen?) los sitios no se venden solos y para venderlos hace falta gente que entienda qué está vendiendo, gente que entienda que así como no es igual vender autos que bicicletas, tampoco es igual vender webs que revistas. También es necesario que comercial sepa hacerle pedidos a la redacción de productos que pueda vender (una serie multimedia, un micrositio, una aplicación móvil). Una vez más: es fundamental la comunicación fluida entre unos y otros.

Pensar en links. Pocos periodistas piensan en links y no hacerlo es como escribir en papel sin tener en cuenta que existen páginas y espacio finito. Los artículos sin links son más que válidos y pueden ser excelentes, como siempre lo fueron, cuando sólo se escribía en papel. Sin embargo, la realidad es que la gran mayoría de las notas sin links son, para exagerar un poquito, como una transmisión televisiva con audio pero sin imagen en movimiento: una estructura narrativa que no tiene nada que ver con el formato en el cual se está presentando. Alguien que escribe para la web y es incapaz de pensar en links se autolimita y produce un producto encerrado en sí mismo, sin vínculos a la red. Pensar en links no es sólo poner un link acá y allá. Eso puede hacerlo cualquiera. Pensar en links es usar links por una razón, es poner links que aporten a la narrativa, links con significado en sí mismos. El paradigma de aquello que ejemplificó José Antonio Millán hace años.

El oficio de la moderación. La moderación de comentarios es un oficio que debe desarrollarse. Si todo se reduce a aceptar y moderar comentarios, de nada sirve abrirse a la participación y la relación costo beneficio termina siendo un generador infinito de pérdidas. Si un medio cree ciegamente en la importancia de la participación, debe tirar toda la carne al asador y poner verdaderos moderadores: personas que marquen el tiempo de los foros, que los regulen, estimulen y coordinen; personas que sepan qué están haciendo y lo hagan a sabiendas y convencidos de que son claves para mantener viva una comunidad. El moderador debe ser partícipe directo en la comunidad para que el ida y vuelta entre el medio y lectores no sea más que una carta de intenciones que crece hasta convertirse en un peso insoportable.

El código fuente de las redacciones necesita actualizaciones

Las arquitecturas de las redacciones de los diarios online parecen réplicas de las redacciones del siglo XX. La organización de los recursos humanos y tecnológicos es idéntica a la de hace un siglo. El mapa de los perfiles periodísticos, técnicos y comerciales ha sido calcado de los medios industriales. La oferta de los medios digitales (salvo por ser gratuita y más actualizada) no parece poder diferenciarse sustancialmente de la de los diarios en papel.

Hablamos de interfaces, de cómo escribir en un online, de segmentación de audiencias, de SEO y SEM, de interacciones y participación, de adservers y de toda una serie de temas que debemos atender, pero siempre lo hacemos desde el centro del huracán: la organización periodística.

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Los posts a la medida de la publicidad

Hace unos días, en un seminario en el FNPI sobre medios digitales, se planteó el interrogante sobre cómo reaccionarían los periodistas si comenzara a ofrecerse publicidad dentro de los contenidos informativos. PNT para las noticias, los diarios y demás. A no equivocarse: no se habla de publinotas ni suplementos publicitarios, sino de publicidad desde dentro de una nota de información.

Herejía mercenaria o futuro y pragmatismo, todo depende del lado por el que se lo mire. El sistema, como método abierto y aceptado todavía no está instalado en los medios escritos (sean en papel o digitales), pero parece ser cuestión de tiempo.

Hace pocos días, Chevrolet delegó en una empresa publicitaria que a su vez delegó en otra empresa una campaña para blogs argentinos. La oferta inicial era de algo así como 100 pesos el post, con 12 posts (2 semanales desparramados a lo largo de más de un mes) para “darle legitimidad al lanzamiento de la plataforma digital de Chevrolet (o General Motors, en realidad)”.

1200 pesos no está mal, ¿pero 12 posts sobre Chevrolet en blogs de tecnología y medios? No parece ser una movida lógica. Después de todo, querían contenido a pedido, e incluso en algunos casos se trata de un cambio de temática del blog (Amphibia fue uno de los blogs que recibió la oferta y es uno de esos casos).

A principios de año, Sudamericana armó un campaña en varios blogs. Pagaban mucho menos, pero la campaña era mucho más lógica: primero porque arrancó en blogs de literatura y no había obligación de hacer reseñas de los libros (algún blog usó banners, otro puso banners y posts con novedades). Nadie estaba obligado a modificar su contenido y, sobre todo, se apuntó a un público consumidor del producto de Sudamericana.

Los enfoque de las campañas remarcan las diferencias de ambas. La de la editorial se asemeja a una campaña típica de un medio de papel trasladada a lo digital y apuntando a “publicaciones” de nicho. Si es posible publicitarse en La mujer de mi vida, ¿por qué no publicitar en Nación Apache? sería el sensato razonamiento.

En cambio, la de la automotriz es una campaña creada y pensada para lo digital (con “roadmovie” ofrecido en canal brandeado de YouTube incluido) y con el objetivo de apuntar al mayor número posible de consumidores (nada de nichos). Se ve que en algún eslabón de la cadena de delegación publicitaria alguien se dio cuenta que todos tenemos nuestro precio pero que por 1200 mangos no podía pedirse sí o sí contenido a medida, porque la campaña empezó pero en algunos blogs es con banners y no posts.

Las diferencias de enfoque entre la idea publicitaria de Sudamericana y Chevy convierten a los blogs en terreno de prueba para lo que en algún momento se intentará con los medios, que batallan por encontrar la salida al ineficaz “pinche banner“.

Actualización: Me acaban de avisar que, a partir del año que viene, Sudamericana (que ahora es Random House-Mondadori) abandona su campaña en blogs. En fin, parece que toda la publicidad, o al menos la de modelo tradicional, fracasa.

Ahora el periodismo es un videojuego

¿Realidad virtual en contextos periodísticos? ¿Telepresencia mainstream? ¿Realidad aumentada en los “desvencijados” medios masivos? ¿Reporteros geoinmersivos? ¿Teletransportación de periodistas? ¿Simulaciones y realidades hibridándose? ¿Las redacciones y los centros de información se convirtieron en un mundo virtual?

Quién no se sorprendió, al menos por un momento, cuando los periodistas virtuales invadieron los estudios de la CNN esta semana mientras la cadena de noticias cubría las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. Las “apariciones” fueron infalibles y, como suele pasar con toda innovación tecnológica, acaparó la atención más el detalle que la esencia. Nos enceguecemos con la tecnología cuando fue el relato periodístico el principal protagonista de la vigilia.

Todos sorprendidos, todos encantados, todos fascinados con la realización (videos 1 y 2). Pero la tele acaba de abrir una compuerta narrativa reservada hasta ahora para la ciencia ficción y la post producción de las películas más taquilleras de Hollywood. Bancá, me quedo corto: acaba de abrir una compuerta narrativa nativa de los mundos virtuales y los videojuegos. Y, como si fuera poco, en vivo.

¿La televisión se volvió amphibia? Sólo faltó que hagan aparecer a Tom Wolf. Las transmisiones holográficas de la CNN incluyeron teletransportación de periodistas y reconstrucción de espacios. ¿Real? ¿Virtual? ¿Físico? Da igual. Cualquier cosa menos solamente una ilusión óptica, aunque el presentador no manipulara ninguna maqueta pero el espectador la viera, aunque la sonriente periodista Jessica Yelin estaba encerrada en una carpa con más de treinta súper cámaras en Chicago y la viéramos en Atlanta.

La discusión técnica sobre la transmisión de la CNN ya comenzó. Que si fue un holograma, que si fue un tomograma. Si bien parece que estrictamente no fue una transmisión holográfica, porque las figuras que los espectadores veíamos no estaban proyectadas en el estudio de TV sino renderizadas en tiempo real e invisibles para quienes estaban presentes en el piso de transmisión, el hecho de que se haya tratado de un tomograma no resta audacia narrativa.

En cualquier caso, no fue tanto un despliegue tecnológico como una expansión del lenguaje de los nuevos medios, y estamos ansiosos por leer lo que tengan para decir Lev Manovich y Eduardo Kac al respecto.

Y así estamos. Mientras Obama desayuna leyendo el primer informe confidencial de inteligencia que le comparte Bush, nosotros alquilamos balcones para ver la guerra con la prensa que enfrentará el “primer presidente negro” de la madre patria, temiendo que el mundo se vuelva más racista que nunca, temiendo que el culto a la minoría no pueda transformarse en otra cosa que en una demagogia renovada del sueño americano.

El fin de la gramática blogger en los diarios online latinoamericanos

Se acabó. Eso de que la última noticia publicada en un diario online debe ser mostrada arriba de todo, como si se tratara de un blog, priorizando su visualización ante otras editorialmente “más importantes”, parece estar agonizando en los diarios online en América Latina. Los principales diarios de la región están jerarquizando las noticias sobre la arquitectura de los sitios.

En la Argentina, Clarín.com fue el primero en apostar por la arquitectura donde lo último equivale a lo más importante. Clarin.com supo convertir esa regla en un criterio editorial que nadie pudo emular con éxito, sobre todo porque cuando promediaba esta década, pocos apostaban tan fuerte a Internet en la región, ergo, no podían con un flujo de información con tanta fuerza como el de Clarín.com. De todas formas, pocos diarios habían adoptado esa arquitectura.

Hace unos días hablábamos del asunto con Andrés Cavelier. Los ejemplos de gramática blogger en los diarios online latinoamericanos de alto tráfico se cuentan con los dedos de una mano. De hecho fueron siempre más una excepción que un estándard, en consonancia con lo que ocurre con los diarios del resto del mundo.

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Creación de feeds personalizados por tema

La oferta de feeds completos del Guardian mencionada en Amphibia anteayer vino acompañada por varios cosas interesantes más explicadas hoy en Inside Guardian.co.uk Blog. La más interesante es la posibilidad que tiene el usuario de crear feeds por combinación de tags. Fragmentación de la información a gusto del lector, que se le podría decir.

La función permite filtrar información y recibir por feeds sólo los artículos en que estén los temas de interés. Por ejemplo, si uno está interesado en el partido Laborista inglés y sus políticas de medio ambiente, puede crear un feed donde combine ambos términos usando el signo + (igual que en un buscador). Entonces, el usuario recibirá todos los artículos sobre laborismo y medio ambiente, pero no aquellos en que sólo se haga referencia a uno de los dos temas.

La falla de está en que solo es posible combinar dos tags.

La otra gran novedad es que los artículos con feed completo vendrán acompañados por publicidad (no así los de feed parcial).

Hablamos con Kevin Anderson, del Guardian

Kevin Anderson, el editor de los blogs del Guardian, el online más visitado de Inglaterra, habló con Amphibia. La apuesta por los blogs grupales y su impacto en el tráfico. Cómo gestionar comunidades en torno a contenido.

Muchos de los blogs del Guardian, y la mayoría de los más exitosos, son grupales (Sport, Books, Comment is Free). ¿Cómo llega el Guardian a la idea de crear tantos blogs grupales dado que los blogs suelen ser vistos como algo esencialmente individual?

Tenemos dos estrategias: por un lado, agregar voces, por el otro, agregar nichos y pasiones. Deporte, Cultura y CiF reunen a nuestras mejores voces y a muchas voces nuevas alrededor de temas de los que les gusta hablar a la gente. Pero también tenemos blogs tradicionales, ya sea con autores individuales o pequeños grupos enfocados en nichos, como nuestro blog de tecnología, el de videojuegos o el de contenido digital escrito por Jemima Kiss. Los grandes blogs grupales se han construido a partir del éxito del modelo del Huffington Post. Pero seguimos teniendo blogs muy tradicionales.

Creo que tenemos esta estrategia “híbrida” por diversas razones. Creo que los grandes blogs grupales son un buen modelo para las organizaciones de medios. No tienen el personal suficiente como para liberar gente que se dedique de forma exclusiva a un único tema como lo hacen los blogs tradicionales. Hemos encontrado algunos nichos, como tecnología, comida y medios, que podemos desarrollar como si fuesen blogs tradicionales y lo hemos hecho de forma bastante exitosa, pero la clave del éxito de estos blogs está en los periodistas que bloguean. Entienden no sólo el contenido sino también cómo interactuar con sus lectores y construir una comunidad alrededor del contenido.

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¿Los algoritmos dejarán sin trabajo a los periodistas?

El miedo a los medios no human involved

Scott Karp simpre produce disonancias temáticas en su genial Publishing 2.0. Ahora avanza sin vueltas y se pregunta sobre si los algoritmos van a reemplazar a los editores periodísticos. Reconoce que buena parte de la organización de datos que consumimos está estructurada en forma artificial y que muchos de los criterios editoriales de distribución de información se cocinan en las tablas de alguna base de datos y no sólo en la cabeza de editores humanos.

Actualmente, qué es importante, qué es relevante, a qué hay que prestarle atención, son construcciones híbridas, resultados de la suma de criterios periodísticos, interacciones de usuarios y procesamientos algorítmicos no-humanos.

Karp cree que es muy difícil que la automatización pueda seguir ganando terreno al ritmo que lo ha hecho hasta ahora, sobre todo porque sostiene que la suma de procesos humanos de colaboración uno a uno en proyectos editoriales puede contra cualquier forma inteligencia artificial (conocida, claro).

Incluso refuerza la idea recordando que los criterios de un algoritmo también son instrucciones dotadas por la inteligencia humana. Y por supuesto ve una oportunidad invalorable en la colaboración entre periodistas y organizaciones para no perecer ante la maquinaria intangible de los data delivery artificiales que se expanden a toda velocidad por la red.

Entre sus loas de humanofilia desmedida rinde culto por supuesto a la razón y al criterio diferencial que supone el trabajo periodístico humano y teme, como es natural, a la estandarización de perspectivas automatizadas. La trampa, creo, está en el diagnóstico y el remedio que configura el audaz Karp que sabe, y mucho, de lo que habla.

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Hablamos con Ryan Sholin, de ReportingOn

El creador del “twitter para periodistas” habló con Amphibia: los objetivos de ReportingOn, el equipo de trabajo y los usuarios latinoamericanos.

¿Está alcanzando ReportingOn las expectativas que tenías para su primera semana de vida?

Bueno, hay varias cosas que están dándose en estos primeros días desde el lanzamiento de lo que llamo la beta pública del sitio. Detrás de escena, me levanto temprano para agregarle funcionalidades a medida que aprendo cosas a diario sobre Django, y con contenido en vivo y con usuarios dándole con todo al sitio. Así es mucho más fácil ver qué funciona y qué es lo próximo que debe hacerse.

Había previsto que muchos amigos de la blogósfera periodística participaran, pero también había previsto que no iban a tener mucho para decir, lo cual tiene sentido porque esto es una herramienta para periodistas de a pie, así que no me sorprende la elevada tasa de usuarios por actualizaciones que hay hasta ahora.

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Digg radial

Interesante propuesta la de RadarCultura, un programa radial brasilero que tiene un sistema de votación de temas que funciona estilo Digg y que sirve para fijar la programación sobre la marcha. Vale resaltar el mérito de encontrar cómo darle una participación tan central al usuario, porque no muchos lo logren (y con eso no quiero decir que deba buscarse sí o sí la participación del usuario, porque de hecho no creo que sea tan importante hacerlo)

Aquí la explicación que ofrecen en RadarCultura sobre su sistema de interacción:

O programa en RadarCultura é ancorado por Teca Lima e vai ao ar diariamente entre 15h e 18h. Teca interage com o site ao apresentar as músicas mais pedidas pelos internautas, as playlists criadas colaborativamente e os podcasts enviados. Também recebe convidados que são entrevistados pelo usuário por meio de um canal de bate-papo no site.

Walled gardens en los diarios online: ¿Para qué sirven?

Al grano: ¿Con qué objetivo algunos diarios online crean sus propias redes sociales? No sobran los casos ni es tendencia, pero The New York Times acaba de apostar fuertísimo en ese sentido -concretamente destacando su red en la home, en una barra de navegación superior- y el USAToday ha sido un pionero en occidente.

Cuidado, no estoy hablando de “comunidades” más o menos amorfas, ni de usuarios, ni en torno a generación de contenidos, ni de blogs, cual modelo Le Monde, El País o las diversas formas más o menos lineales (comente! envíe su noticia!) de participación de los lectores. Me refiero a los contadisimos casos en que un diario llega a crear su propio walled garden, su Facebook doméstico o alguna criatura similar.

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Los videos del New York Times en El Comercio

Desde esta tarde, tenemos online en la home de El Comercio de Perú una nueva sección multimedia nutrida con videos producidos por The New York Times. Esta nueva capa de contenidos blandos, fuera de la agenda minuto a minuto, ofrecerá todos los días un nuevo video a la audiencia de El Comercio.

Los videos son realmente buenísimos, la mayoría tiene una duración promedio de 5 minutos (y algunos un poco más) y tratan sobre tendencias, viajes, personajes, curiosidades y distintos temas de información general. Los últimos tres publicados aparecen en la home y dentro del sitio está disponible la galería de videos.

> New York Times Videos @ El Comercio

Record de visitas en The New York Times y The Wall Street Journal

Para los grandes medios online, ésta es una semana de vacas gordas: records de visitas únicas y curvas que levantan las pageviews.

Las audiencias quieren saber cómo les afectará la crisis de Wall Street. Algunos medios sumaron algunas miles de visitas sólo por la onda expansiva de la noticia. Otros aprovecharon para infografiar las bajas.

¿Los más beneficiados? The New York Times batiendo su propio record, con 9 millones de visitas únicas en sólo un día (ayer martes) y The Wall Street Journal con 2 millones, que es un muchisimo teniendo en cuenta que alcanza unos 17 millones de usuarios únicos por mes.

La crisis de Wall Street infografiada

Estalló las crisis de Wall Street y los tres diarios que mejor se espera cubran el tema sacaron infografías sobre la marcha, haciendo uso de la infografía como un recurso más de la presentación de la información y no como el detalle chic de una cobertura especial onda Juegos Olímpicos (esas infos para las que hay tiempo de sobra para planear y diseñar).

El Financial Times ofrece, una línea de tiempo con 6 días claves y dos o tres párrafos que explican qué pasó en esos días. Además, hay un resumen sobre la participación de seis organismos (Federal Reserve, US Treasury, Bank of America, Barclay’s, Merrill Lynch y AIG) y acompañan con los precios de las acciones de las cuatro empresas. Hay links a las notas más importantes.

El New York Times es más amplio en su cobertura multimediática: a través de una línea de tiempo clásica presenta los grandes temblores de Wall Street desde 2001 hasta hoy, con atención especial puesta sobre los últimos días.

El Wall Street Journal ofrece la info más elaborada, y la menos simple para quien busca entender una historia complicada de un vistazo. Al igual que el FT, tiene links a los artículos.

Periodismo artificial: una prensa sin humanos

¿El modelo de una prensa sin Gutenberg es el antecedente de un modelo de organización periodística artificial? ¿Después de la sobredosis humana que prometió el llamado “periodismo ciudadano” se abre un camino posible a los medios “no human involved”?

El periodismo industrial que todavía respira en el mundo de la escasez informacional se debate el futuro del soporte, mientras el periodismo digital busca reinventarse sin mayores disrrupciones, algún rediseño y apostando todo -¿lo poco?- que tiene a la integración de redacciones y la participación de los lectores. ¿Una fórmula letal? ¿Un aliado inválido para una estrategia que se muerde la cola?

Conceptualmente, pareciera que todavía estamos más cerca de la aparición de los diarios que de la reinvención del periodismo. La arquitectura de la profesión sigue intacta y los modos de producción parecen resistir sin mayores problemas a la incorporación de nuevas herramientas y medios de publicación.

El eterno, aburrido e ingenuo debate sobre el papel vs. internet eclipsa -y se va por tangentes de suposiciones teóricas y elucubraciones sobre modelos de negocios- la aparición de modelos emergentes, menos humanos, con muchísimos menos gurúes y con mecanismos de automatización en alza.

Periodismo snow crash y algoritmos traidores

La noticia fue alimento balanceado para periodistas tecnofóbicos, pero también la compuerta privilegiada, el detalle en la historia de las noticias que reiventa los problemas de los flujos de información.

Un error de Google News, uno de los medios online más consultados y producido en forma artificial, desplomó la cotización de United Airlines, cuando indexó una noticia de hace seis años y la disponibilizó en portada, como si se tratara de información fresca. La guerra de los mundos, pero íntegramente artificial, maquinal y por error.

El algoritmo de Google News “primició” la declaración de quiebra de la compañía United Airlines, que en verdad llegaba tardísimo: la noticia indexada era del 10 de diciembre de 2002 y había sido publicada por el diario Chigago Tribune. Segundos después de que el algoritmo haya hecho de las suyas, las acciones de la empresa se desplomaron.

El caso es clave, porque expresa parte mínima pero esencial de la complejidad del periodismo artificial, la automatización de los contenidos y de los sistemas noticias coproducidos hombre-máquina, que parecen tener una tasa de error bajísima -aún con este caso- en comparación con los nidos biológicos de producción de noticias.

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