Carlos Lazzarini me entrevistó para La Tecla

Carlos Lazzarini me entrevistó para la edición de esta semana de la revista La Tecla. A continuación sus preguntas, y mis respuestas:

CL ¿Crees que los medios masivos de comunicación son viables con una audiencia cada vez más fragmentada?

PM: La fragmentación de las audiencias es un proceso paulatino (y bastante complejo porque responde a múltiples fenómenos) que se viene dando en los últimos años. La TV por cable fue una promesa de nicho que no en todos pero en muchos casos fracasó.

Lo más interesante para estudiar de todo esto es que ocurre un doble fenómeno: los medios de comunicación, por lo menos en la gráfica y en Internet, contribuyen y a la vez responden a esa fragmentación.

Cuando tengo que asesorar a un medio o a un proyecto de comunicación siempre digo lo mismo: que esa viabilidad es relativa. La vincularía más a cómo piensan los medios esa fragmentación que a la segmentación en sí. Es decir: en qué medida pueden los medios diseñarla antes que responder a ella.

Lo cierto es que el consumo de información es cada vez más especializado. Las audiencias son cada vez más especializadas, y los medios responden, en general, con fragmentación de contenidos. La clave de la viabilidad de los medios es la especialización informativa. La fragmentación de las audiencias en un procesos social más amplio, del que participan los medios, pero el fenómeno no empieza ni se agota allí.


CL: ¿Las comunidades en red pueden ser un camino de vuelta de la fragmentación a la masividad?

PM: No creo. Todo lo contrario. Los proyectos más exitosos en red son los que se ocupan de una pequeño campo, limitado. Lo que ocurre es que se reproducen genealógicamente. Pero la clave es siempre la especialización. El tema es que esa especialización no se contradice con la masividad sino que la supera con otra noción, que es la de “distribución”, la de “redes distribuidas”.

El concepto de masividad lo heredamos de los medios tradicionales de comunicación, de la radio, de los diarios y, sobre todo, de la TV. Pero la masividad hacía referencia a la capacidad de esos medios de establecer fuertes canales unilaterales de comunicación. Se traba de jugar a quién era más masivo, a quién desde una fuente podía llegar a más personas. Ese es el abecé del rating, claro está.

En la red esto es inviable. Aunque por supuesto todo tratamos de tener buena cantidad de vistas en nuestros sitios, esto ya no es lo más importante. Ahora lo que está en juego es el valor simbólico de los nodos que uno enreda desde un medio digital.

CL: ¿Cómo definirías al periodista tradicional?

PM: Cómo un profesional de la información que no incorpora las nuevas tecnologías digitales (o las incorpora mínimamente, por ejemplo sólo usa el email) ni las prácticas innovadoras que permiten en el trabajo diario y en el diseño proyectos periodísticos para el ciberespacio.

CL: ¿Ese modelo es posible en estos tiempos?

PM: Actualmente conviven ambos modelos. El “periodista tradicional” todavía circula por las redacciones y lo que conocemos como “periodista digital” está en plena formación y no sabemos cómo definirá su perfil a largo plazo. Sólo podemos estudiar algunas tendencias y emergentes.

Pero respondiendo a tu pregunta: los modelos conviven pero no lo hará por mucho tiempo, y el argumento es bien simple: Dentro de 15 años, todos los periodistas van a ser nativos digitales adultos. Y las audiencias también. Entonces, probablemente conozcamos poco fuera de los entornos digitales.

CL: ¿La audiencia es verdaderamente más participativa?

PM: Las audiencias nunca fueron pasivas. Pero con la red emerge no sólo más participación sino también nuevas formas de participación y de relaciones con la información. En ese sentido, la noción de audiencia está en crisis, no en términos comerciales, por supuesto, sino en su plano más sociológico. Porque no nos olvidemos de algo: ya existen cientos de medios generados por audiencias, que después se terminan transformando en empresas periodísticas.

CL: ¿Está bien denominar periodista al ciudadano que registra una imagen con su celular?

PM: No lo sabemos. Muchos dicen que sí, otros salen corriendo ante la mención de tal categoría. Sólo podría asegurar dos cosas. Una, que no debemos explotar la palabra (y la idea de) “periodismo”. La otra es que es innegable que fotografías, testimonios, videos y otros contenidos producidos con tecnologías digitales han dado cuenta de hechos que los medios prefieren no ver o que tuvieron la agilidad para informar sobre ellos.
CL: ¿La audiencia participa más en la construcción de la noticia porque se lo permite el avance tecnológico o porque ya no se siente representada por la prensa tradicional, o por ambas cosas?

PM: La audiencia (una parte de ella, no toda, claro) produce información, participa, opera en algunos casos como “periodista ciudadano” porque las cosas han cambiado mucho más de lo que estamos dispuestos a aceptar. El fenómeno no responde solo a que tenemos los medios para participar, ni a que la prensa tradicional ya no nos representa. La explicación de fondo es que con las nuevas tecnologías, con Internet principalmente, han cambiado nuestras formas de conocer y nuestra relación de con la información y el conocimiento. Pero lo complejidad radica en que el cambio es permanente, está en movimiento. Con lo cuál es muy difícil estudiarlo. Quiero decir: tenemos que pensarlo todo de nuevo.

CL: ¿El recorte de la realidad de los grandes medios es cada vez más obsoleto?

PM: Sí, claro. Por eso te comentaba la diferencia entre especialización y segmentación de contenidos en relación a la fragmentación de las audiencias.

Las audiencias son más inteligentes que hace 20 años atrás. Y buscan información especializada. El recorte de los medios es, en algunos casos, absurdo. El ejemplo típico es el canal nacional que cubre durante varios minutos un robo o un choue en Vicente López, por ejemplo. Termina presentándose un hecho policial ordinario como una causa nacional, como “interés publico”, “interés general”.

El medio que no pueda pensar lo local de una forma innovadora, se perderá en el tsunami de datos y de sistemas especializados.

CL: ¿El nuevo recorte lo debe hacer la propia audiencia?

PM: Como usuarios de medios lo hacemos todo el tiempo. Lo hemos hecho siempre. Lo interesante es que ahora tenemos más competencias para hacerlo y más posibilidades reales.
CL: ¿Cómo ves los medios del futuro?

PM: Creo que esto recién empieza. Desde hace cuatro o cinco años venimos viendo cómo emergen nuevos medios, muchos de ellos generados por usuarios. En los últimos dos años, los medios tradicionales comprendieron que “todo esto viene en serio” y han emprendido una feroz migración digital, no siempre torpe, no siempre innovadora. Habría mucho para decir, pero estudio con espacial atención las redes inalámbricas y los dispositivos móviles. La apropiación de esas tecnologías y los usos innovadores que se generen será parte de la respuesta.