Capitalismo Cognitivo

Hace unos días mientras almorzábamos en Buenos Aires con un amigo me propuso el siguiente juego: Tomamos dos países, por ejemplo Argentina y Alemania, y los dejamos tal cual y como están en todos sus aspectos, excepto en uno: intercambiamos sólo sus poblaciones. Todos los Alemanes, todos, se mudan a la Argentina. Y todos los Argentinos, todos, se mudan a Alemania. Todo lo demás queda igual en sus países. La pregunta, obviamente retórica, es: ¿Los argentinos siguen siendo pobres y los alemanes siguen siendo potencia? Es muy probable. Lo que subyace en el juego es claro: una hipótesis sobre cómo se compone hoy la producción de valor.

Con ese ejercicio se podría haber escrito la contratapa del libro de Yann Moulier Boutang, Capitalismo cognitivo. Publicado en francés en el 2007, de casualidad lo encontré traducido al inglés en una librería en Berlín hace unas semanas.

A Yann Moulier Boutang le interesa la naturaleza contemporánea del capitalismo y sus manifestaciones culturales. Postula que, como a veces se malentiende, no estamos en una transición hacia nuevas formas de socialismo madurados, si no hacia un nuevo tipo de capitalismo que, para ser productivo, está condenado a convivir, facilitar y ofrecer nuevos e inéditos grados de libertad.

Va más allá. El autor explica por qué es al menos limitado entender la dinámica cultural y económica actual del capitalismo como sociedad de la información o incluso como sociedad del conocimiento. Propone una sutileza nominal que representa una brecha conceptual sustancial: denominar a la actual configuración capitalista como Capitalismo Cognitivo.

Yann Moulier Boutang distingue tres configuraciones históricas del capitalismo: la primera es el capitalismo mercantil, basado en la hegemonía de los mecanismos mercantiles (desde principios del siglo XVI y hasta finales del siglo XVII). La segunda es el capitalismo industrial, basado en la acumulación de capital físico, que tuvo como símbolo a la fábrica. La tercera configuración es la que propone y analiza en el libro: el capitalismo cognitivo, basado en la acumulación de bienes inmateriales y la diseminación del conocimiento.

El libro es una propuesta conceptual para construir nuevas métricas y esbozar un nuevo mapa para entender la plataforma del capitalismo cognitivo.

Yann Moulier Boutang sostiene que el capitalismo cognitivo se basa en un nuevo modo de acumulación en el cual el objeto de acumulación es a su vez la fuente de producción de valor: el procesamiento de enormes volúmenes de información, la acumulación de conocimiento y la producción de innovación. Lo cual redefine radicalmente lo que se entiende por materia prima, modos de producción, medios de producción, formas de acumulación y producción de valor. En síntesis, intenta el diseño de un plano que de cuenta de esta nueva forma de producción capitalista que llama capitalismo cognitivo.

Muchos ya han comparado la revolución en la información y las tecnologías de la comunicación con la invención de, por ejemplo, la electricidad o el ferrocarril. Pero para el autor esa comparación sólo es procedente en términos de la escala de los cambios, y no en cuanto a la transformación cualitativa que ahora afecta a forma y sustancia de la creación de valor.

El capitalismo cognitivo, explica, se interesa por el diseño del valor de la inteligencia aplicada sobre el conocimiento y por el de la innovación. No por la valorización de la información, que ya fue un componente clave del capitalismo industrial.

El punto esencial ya no es la fuerza de trabajo, sino la fuerza de invención y de innovación. Y como desagregado reticular, el know how que las organizaciones no pueden reducir a mecanismos ni a expresarlos en capital físico para ser acumulado, mucho menos a activos estables controlados. El punto es, entonces, el trabajo inmaterial, el trabajo “abstracto”.

# Características del capitalismo cognitivo

## La virtualización de la economía es su aspecto distintivo.

## El peso de lo intangible, inmaterial, es el resultado de lo que podríamos llamar como Lev Manovich, software takes command. Requiere de información procesada en grandes escalas para ser digeridas como producción de conocimiento. La información es la nueva materia prima.

## Es intrínsecamente inestable porque la información es el commodity por antonomasia.

## El modo de producción se basa en la cooperación de cerebros conectados. Esto implica que el capital humano y la calidad de la población se vuelvan factores cruciales (de ahí la anécdota del primer párrafo de este post).

## La innovación es producto de las interacciones y cooperación social.

## Entiende a la innovación no como un producto que pueda ser comprado o tercerizado como cualquier bien o servicio sino necesariamente producido.

## En ese sentido requiere desarrollar una economía del aprendizaje.

## La secuencia clásica del capitalismo industrial concepción/ producción/ marketing/ venta/ es revisada, a veces invertida, en el capitalismo cognitivo.

## La naturaleza de la sociedad conectada significa que los usuarios de la tecnología son necesariamente coproductores de la innovación y proveedores de la materia prima: información.

## Se disuelve la tradicional frontera entre capital y trabajo.

## El crecimiento de la productividad de la cooperación entre cerebros, implica el declive del paradigma de la idea de fuerza de trabajo. El capitalismo no llega a su fin, lo que se termina es el paradigma industrial de la fuerza de trabajo.

## Esto cancela por ejemplo la idea y las métricas (benchmarks del capitalismo industrial) que miden la performance individual del trabajador. Los indicadores más relevantes son ahora aquellos que pueden medir la agregación de productividad (equipos, y equipos conectados por fuera de los muros de la organización).

## La evaluación de la agregación de la productividad revisa por efecto directo la noción de territorio/tiempo productivo.

## Esto aplica a los individuos y a las compañías, en el sentido de que la innovación depende a la red y el lugar de esa red que cada uno ocupa. Y no de los metros cuadrados de la empresa y los horarios de producción. La producción de valor desborda necesariamente los límites tradicionales de la organización.

## El impacto de los cambios de estas nociones se traducen en una crisis de implementación.

## Si el ADN del valor está entonces en el trabajo de inteligencia, inventiva e innovación, y en las conexiones, la producción de valor es el problema número uno del capitalismo cognitivo.

## La producción de un nuevo conocimiento se basa indefectiblemente en la acumulación de conocimiento.

## La sobre abundancia de información y de conocimiento crea nuevas modalidades de atención, generalmente más caóticas o rizomáticas.

## El trabajo en la fábrica fordista en cuanto a la atención se parecía al del deportista de alto rendimiento en una competencia: suspender la atención. El trabajo en el capitalismo cognitivo demanda una atención de orientación múltiple que generalmente entendemos como multitasking.

## Por eso en la era del capitalismo cognitivo el valor de la publicidad, por ejemplo, se considera en función de la intensidad de atención que puede desarrollar con sus dispositivos.

## Por ejemplo: Si los desarrolladores y programadores trabajan “gratis” es porque no esperan construir solamente código funcional, sino nutrir su reputación, de tal forma que mañana la consecuencia sea tener trabajos mejores pagos. “Ahí es en donde volvemos a la normalidad, no hay lugar para el altruismo” en el capitalismo cognitivo, sostiene el autor.

## Esta transformación es la que gobierna la relación de las personas con el trabajo en la era de las comunidades.

## La producción de valor está caracterizada por la actividad de inventiva e innovación de cerebros conectados y cooperando en red, basada en la información y en el conocimiento disponible, distribuido y acumulado.

## Sostiene el autor, por ejemplo, que incluso los mayores explotadores van a defender la libertad de la red en el capitalismo cognitivo, porque necesitan de esa apertura para acumular intangibles. La red hoy como institución representa la movilidad social.

## La forma organización/corporativa tradicional del capitalismo industrial queda impugnada por ese paradigma. Sin cooperación relativamente horizontal, o al menos distribuida, no hay lugar para la innovación, otrora diseñada por la acumulación de capital físico traducido en ventajas técnicas dentro de los límites hoy desdibujados de la organización.

## Buena parte de la cadena de creación de valor de la compañía en el capitalismo cognitivo está por fuera de sus paredes, desdibujada en otras territorialidades y temporalidades, y no exclusivamente en manos de sus empleados. El nuevo capital no es capital si no está conectado. El activo de la empresa del capitalismo cognitivo es su red de inteligencia. Buena parte de la producción de valor está generada desde roles y lugares que no son los reconocidos clásicamente como trabajos.

## En el capitalismo cognitivo la necesidad es de accesos, no a productos ni servicios, sino a procesos, mecanismos, formas de funcionamiento. En definitiva, a diversidad de redes.

Capitalismo Cognitivo de Yann Moulier Boutang es un libro súper potente para pensar la producción de valor en los medios de comunicación. En un punto, está muy en la línea del libro Where Good Ideas Come From, en el que su autor, Steven Johnson, afirma que el el motor de la innovación es el incremento histórico de la conectividad durante los últimos 600 o 700 años.

A leer, a pensar y a hacer. Todo a la vez.