Avatares del mundo virtual de Google

Google acierta porque se equivoca. Y no son pocos los hijos bobos que salen de sus clusters. ¿El último? Según The Economist, Lively, el mundo virtual que el megabuscador lanzó hace unas semanas y no logra despegar.

No alcanza no sólo el despliegue narrativo y la comunidad de World of Warcraft, ni siquiera las críticas comunes a Second Life. La facilidad con la que se presentó, la transparencia que prometió para los usuarios, la integración con el navegador, no logró mucho ni da lugar a mayores esperanzas.

La economía sintética y el contexto “editable” de Second Life, la complejidad narrativa de WoW, parecen ser diferenciales que no se cambian así nomás. Quizá también se trate de públicos bien distintos y el que mundo de Barbie expresa con más definición. El 3D por la interfaz en sí parece no dar mucho a cambio.

No se trata de cocoliches en movimiento, de neogifs animados ni de nada que tenga que ver con el fetichismo por el contenido. Ya lo hemos visto con los emuladores de Twitter, Digg o menéame, por ejemplo. El valor es la comunidad, la única con capacidad de diseñar un contexto. ¿O es casual que las limitaciones “técnicas” de Fotolog.com sean imbatibles aún con mayor capacidad de almacenamiento e integración de datos de otros servicios?