Arduinos de copas

Mancini´s

No, nuestra vida arduina no pasa en una playa de Jamaica. Está más bien en otros lados menos soleados, pero no por eso menos interesantes. De hecho, la vida arduina es bastante Campari style. Y como es jueves de recetas, aquí van nuestros bares preferidos:

1) Mundo Bizarro. De batalla, siempre dispuesto a servir el trago bien hecho. Paredes con chicas pin up y street art de pum pum en el baño. Su barman con look texano sirve las copas con la derecha y la izquierda detrás de la espalda, para demostrar su elegancia. El Indigo Cocktail (martini blanco, ron, whisky, miel y jugo de pomelo) es famoso. También tienen muy nutridos vodkas, y el martini les sale perfecto (dry, obvio). Y algo invalorable: un caño para hacer lapdancing.

2) Filo. Para no irnos del centro sin un poco de elegancia. Nos gusta que siempre hay gente, y que los tragos corren rápido, pero bien hechos. Para whisky, casi la mejorcita (con el Café de los Incas, en Villa Urquiza, o Empire, en el pasaje Tres Sargentos).

3) Milión. Tiene encanto, tapas para acompañar los drinks (las arepitas con camarón son guau), bartenders amables (aunque sólo para tomar allí, no cenar) una barra de mármol con un gato que camina por arriba que es perfecta para sacar fotos cool.

4) 878. En Thames, calle arduina por excelencia, hay una puerta de madera y al parecer nada más. Hasta que se entra y se abre algo casi galpón, pero oscuro, grande, un bar perfecto para olvidarse la hora, casi como un casino de Las Vegas. Los arduinos descubrimos allí el Poison Bid, un nombre muy feo, por lo que hoy ese gin con soda y hojitas de lavanda es para nosotros “El lavanda”. Y rockea.

5) Plazar Bar. Está en el hotel Marriot, cerca de Plaza San Martín, y es para sumergirse y cambiar de mundo. Todo es fifities, alfombras, olor a madera, el Kavannagh cerca. Es para pedir clásicos: Old Fashioned, Negroni, Manhattan. Eso. O vino. Nos gusta tanto como el bar del Claridge, mas pequeño pero igual de delicioso.

6) Olsen. Para invierno es lo más perfecto de Buenos Aires. La barra de vodkas es lo clásico, pero tienen que probar la batida de gengibre, y aunque sea una obviedad, sus gin tonics (un trago súper clásico pero que con Tanqueray queda maravilloso). Para acompañar, tienen algo aún más perfecto, que los arduinos amamos: un scon de brie, pura manteca, acompañado de salmón, para pegarle a la mesa del placer.

7) El bar del hotel Home. Para veranito, para días de primavera, para estar afuera y oler la parrilla que dejan prendida para que combine con el olor a pasto y los muebles de madera. Tienen tragos modernos, pero hay que animárseles, porque los hacen bien. Para tirarse a charlar e inventar cosas.