Amphibia


FOPEA Anuario 2010

Por Mancini

El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) acaba de publicar su Anuario 2010, “con una variedad de artículos sobre temas vinculados a las condiciones actuales de la tarea periodística, los desafíos que plantea la tecnología para la profesión, los derechos laborales, el escenario que plantea la flamante ley de medios y la televisión digital con su nuevas señales públicas”.

Escriben Roitberg, Amado, Wiñazki, Verbitsky y unos cuantos pesos pesados más. Rep dibujó la tapa. En una muestra cabal más de que el mundo está por explotar, también publican un artículo que escribí y que está adelantado en Amphibia: Integración expandida: las nuevas redacciones

Pueden descargar el PDF del anuario desde este enlace.

Más sobre: , , — septiembre 2, 2010

Flujos de diversidad postGutenberg

Por Mancini

Este domingo se presentó en el barrio de San Telmo la tercera edición de la revista Gazpacho, que publica el Centro Cultural España en Buenos Aires. Este número está dedicado a la diversidad cultural. Daniel Molina, quien lo editó, me pidió en mayo pasado que le mande un artículo. Le envié esto:

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Más sobre: , , , — agosto 22, 2010

#inception

Para contextualizar, primero hay que leer esto.
Pero tal vez no haya que leer exactamente más nada.

No se me ocurre una manera más prístina de presentar el caso que la siguiente: que el canciller @hectortimerman confunda entre sí y en medio de una penosa disputa online a las versiones @pepeeliaschev y @peliaschev, es uno de los eventos más significativos de nuestra época.

Y mediante ese nosotros inclusivo no me refiero a una de esas apelaciones de sesgo tecnológico a nuestros tiempos modernos –iniciados hace 2 siglos y acabados hace medio–, sino a uno de esos eventos azarosos, inesperados y a la vez casi formales –en el sentido formular– donde la #derrotacultural y el #findelperiodismo se fusionan en un cono perfecto de Vacío de Sentido.

Escribe @hectortimerman:

Dice @pepeeliaschev si huggies saca a florencia peña de sus filas, la campaña podría hacerla Timerman que no va a lo de leuco porque se cagó.

La línea de los soñadores soñados.

Atraviesa Descartes, toma curvas ambivalentes en Hume, se expone en Unamuno, se estiliza para siempre en Borges y termina masificada al alcance de la chusma palurda en Christopher Nolan.

Yo los llevo a Twitter. Entretenimiento filosófico de calidad.
Parpadeos oníricos en ciento cuarenta caracteres.

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Puertas en automático, cross check y reportar

Por Mancini

PUERTAS EN AUTOMÁTICO. El comienzo de una nueva etapa personal y profesional me llevó a tomar la decisión de dejar el equipo de Medios Digitales del Grupo El Comercio en Lima, donde comencé a trabajar como Gerente de Servicios Interactivos en agosto de 2008 para un año después asumir el cargo de Gerente de Contenidos y Servicios de Medios Digitales.

El aprendizaje fue descomunal, los resultados inéditos y el equipo con el que me tocó trabajar -con toda probabilidad- uno de los mejores de la región. Las anécdotas son incontables y la experiencia invalorable. Aunque en otro momento comentaré algo de todo eso, éste es un agradecimiento eterno para el equipo que hizo del día a día una fuente de inspiración inagotable.

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Más sobre: — agosto 13, 2010

Wikipedia y pornografía (vía hikikomoris)

I
Lo esencial es seguir los links.

II
La realidad siempre supera a la ficción. Lo dijo Oscar Wilde. Pero no traigo mis libros encima, así que van a tener que creerme. El que seguro escribió bastante sobre la mixtura permanente entre lo real y lo imaginado es otro. Un sodomita irreverente, como Wilde, pero que no es irlandés sino estadounidense. Chuck Palahniuk. Tal vez lo recuerden de libros —convertidos en películas memorables— como «Fight Club». Tal vez lo recuerden de libros interesantes como «Haunted» y de otros convertidos en bodrios de celuloide irremontables como «Choke». De ninguna manera se lancen a conocerlo —si viven en la ignominia de la #derrotacultural y no lo conocen todavía— en obras menores y pésimamente traducidas al español (ibérico) como «Snuff».

III
Hay una escenita en «Fight Club» —la película— donde Brad Pitt intercala sobre la cinta de celuloide de una película infantil el fotograma de una película porno. El efecto durante la proyección dura apenas un segundo. Un segundo perceptible, que provoca escozor entre los padres y el lamento de algún niño impresionable. Ya nadie va al cine, pero todos nos sentamos a diario frente a un monitor para usar internet. Algunos, de hecho —algunos como yo— pasamos horas y horas online. Los hikikomoris, como los llama Enrique Vila-Matas.

IV
Supongo que un análisis sobre la fusión entre la industria del entretenimiento porno y el resto de la industria del entretenimiento ya ha sido contado. Sabemos —si no viven en la ignominia de la #derrotacultural y no lo saben todavía— que la industria del porno ha sido la vanguardia de todas las conquistas técnicas del siglo XX —a excepción, tal vez, de la bomba atómica— y que no sólo el tipo de banda de emisión televisiva, sino el formato completo de video y casi todo el desarrollo del comercio electrónico y la dinámica de intercambio de archivos P2P se lo debemos a la industria del porno. Salman Rushdie defiende la pornografía como indicador de la libertad de expresión. Lo dice Wikipedia. Y es en Wikipedia donde quería acabar.

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Más sobre: , — agosto 3, 2010

Facebook y medios: negocio, narrativa y mensaje

Por Mancini

La escala lo cambia todo. En Facebook saben que su negocio es la mutación. A veces en forma de distracción, y otras de utilidad. Mutación impulsada por iniciativa propia y por los usuarios y propagación -basada en lazos de confianza-. Open Graph es la prueba de esa apuesta.

Narrativa. Las actualizaciones de estado son un estándar narrativo que contagia, entre otras cosas, tanto a la gestión de proyectos como la forma de servir noticias en los medios. The Washington Post, The New York Times, y en elcomercio.pe en Perú con los “Casos“, adoptamos e hicimos nuestra esa propuesta. Los estados son la prueba de que la brevedad manda y que ya no está en conflicto con la profundidad ni con la intensidad.

Facebook no pierde la iniciativa. El flamante stories.facebook.com, una especie de paratexto planetario, un mosaico al mejor estilo Flashforward, donde millones de usuarios publican sus historias, reutiliza la escala inédita de la oralidad conectada postGutenberg.

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Más sobre: , — julio 24, 2010

Un diario hecho 100% con Youtube

Por Mancini

Eso es Reportube. Lo creamos noviembre del año pasado. El mismo día que Google lanzó Youtube Direct. Interpretamos la aplicación como una puerta de entrada para la porción de audiencia que está interesada en producir contenidos. El primer motor fue la participación. La criatura, que dirige Diego Peralta, Jefe Multimedia de la Gerencia de Medios Digitales del Grupo El Comercio, no tardó en evolucionar.

Con más de mil videorreporteros en decenas de países, decidimos que Reportube ya no sería sólo participación, sino que tenía que ser algo más. Reportube se transformó durante los últimos meses en un sitio de agregación de testimonios audiovisuales. La descomunal cantidad de contenidos disponibles nos llevó a pensar que remixado y agregación son conceptos complementarios al de participación, y que calidad de contenidos no es necesariamente sinónimo de contenido original.

Reportube es un diario online, bajo el paraguas de elcomercio.pe, hecho 100 por ciento con contenidos de Youtube. Con un modelo productivo en permanente construcción y totalmente distinto a los procesos tradicionales de fabricación de noticias. Su clave es la gestión de contenidos producidos y publicados en forma distribuida. Es la lógica código abierto y el software libre llevada a un proceso editorial.

Diego Peralta, y el equipo de Reportube, Paulo Rivas y Sandra Vargas, están haciendo lo que muchos sueñan, lo que muchos temen, lo que muchos niegan, lo que muchos desean: intentando una nueva forma de hacer periodismo. Hace unas horas rediseñamos Reportube. Es una de las portadas de elcomercio.pe:

> http://elcomercio.pe/reportube

Más sobre: , — julio 23, 2010

#findelperiodismo

¿De qué hablamos cuando hablamos de #findelperiodismo?

De la crisis de sus soportes, del abaratamiento de sus plataformas, de la disminución dramática de sus consumidores frente a los nuevos canales de circulación de datos, ese flujo que aceita el devenir mismo de las redes sociales. Pero también hablamos de la emergencia -nunca antes tan nuda- de los eslabones puros y los mecanismos engrasados de la industria periodística. Un núcleo legible de esta emergencia puede darse en los tenues enfrentamientos entre el gobierno demócrata de Obama y la cadena republicana Fox. Una lectura de mayor intensidad, sin embargo, resulta más inmediata -en latinoamérica y en especial en Argentina- en la puja de intereses constante entre entre el polo público (gobierno, parlamentarismo, institucionalidad) y el polo privado (juntas de directorio, corporatividad monopólica, recursos productivos).

Desnudado de los valores románticos del siglo XIX y XX -la persecución de la verdad, la persecusión de la justicia, la intervención en la res pública-, el periodismo se vuelve una materia inerte y desmitificada. La suya se vuelve -vamos a reelaborar pecaminosamente a Giorgio Agamben- nuda vida: vida como asunto sin límites de la filosofía y vida como materia sin forma. Un recipiente en el que se vehiculizan en un éxtasis obsceno los intereses de un postor.

¿De qué hablamos cuando hablamos de #findelperiodismo?

También hablamos de episodios de tensión entre lo nuevo y lo viejo. Y por tensión quiero decir: rebordes donde lo mejor de lo nuevo se entremezcla con lo mejor de lo viejo. Por ejemplo: un proyecto de investigación periodística tradicional montado sobre una plataforma técnica de vanguardia. The Washington Post: Top Secret America es exactamente eso. Una investigación al modo tradicional de distintas zonas secretas militares en los Estados Unidos, presentada del único modo viable: en la intangibilidad de la web y mediante una summa multimediática. Haciendo click sobre el video -la investigación periodística se fusiona con la palabra escrita y con el cine, en ese trompo tan posmo del entretenimiento como valor absoluto (aunque bien entendido)- también se visibiliza la tensión comercial que tanto desnuca a algunos camaradas.

El financiamiento de una investigación de más de dos años y más de una docena de periodistas profesionales -tiempos y formas que exceden escandalosamente las expectativas actuales de lo viable en el nuevo mercado de la información digital- también puede lograr sus anunciantes. Ahí está -como paratexto mercadotécnico- la promo, el comercial, el miserable capital, dispuesto a financiar un proyecto interesante, lacerando el credo absoluto del abaratamiento de la mano de obra y de la depresión de las expectativas del público consumidor.


Diarios: de imprescindibles a prescindibles

Por Rodrigo

Una de las grandes cruces que cargan los diarios por “culpa” de internet es que dejaron de ser imprescindibles. Ya no lo son ni para lectores ni para anunciantes.

Hubo una época en la cual la mayoría de los lectores de diarios consideraba a “su” diario imprescindible: era la ventana al mundo, la enciclopedia que explicaba los hechos de cada día y el resumen perfecto de lo que había que saber sí o sí. Quizá quedan todavía millones de lectores de esa clase, pero están en franco retroceso. Y si los lectores no necesitan los diarios, ¿para qué los van a querer los anunciantes?

Aquí vale detenerse en una simple y genial estadística dada a conocer por Hal Varian: “Un lector de diario impreso pasa 25 minutos por día promedio leyendo el diario mientras que un usuario online pasa poco más más de un minuto promedio en un sitio informativo”.

¿Acaso hace falta decir que hoy podemos reemplazar con facilidad una diario por otro con un par de clicks y que aprendimos que la mayor parte de los contenidos de los diarios son intercambiables para la mayoría de los consumidores? Lo que nos cuenta y explica un diario, también lo cuenta y explica otro. (La minoría para quienes los contenidos no son intercambiables serían aquellos obsesivos y adictos a la información, como somos los periodistas).

Ahí, en esa perdida de la “imprescindibilidad”, está una de los grandes desafíos de los diarios online, desafío que marca con claridad por qué los diarios deben mirar hacia otras latidudes, bien distantes de los medios tal cual los conocemos, para reinventarse en internet. Cada diario necesita encontrar online formas para ser tan diferente que pase a ser único y tan único como para ser imprescindible.

Las empresas informáticas (o de internet, como uno prefiera llamarlas) más exitosas crean y brindan un servicio que las haga imprescindibles para los usuarios. Son servicios que penetran los usos y las costumbres de cada usuario hasta convertirse en fundamentales para su accionar cotidiano, desde el mail que debe chequearse a primera hora hasta el servicio de chat predilecto e irreemplazable pasando por la red social preferida y el torrent de cabecera, por no hablar del sistema operativo de elección. Muchas veces lo que hacen estas empresas es crear un servicio apuntado a cubrir una necesidad que quizás nunca existió, una necesidad creada por la misma empresa a partir del momento en que brinda el servicio.

Los sitios informativos fallan en esa creación de una necesidad, no logran crear esa dependencia en sus usuarios de internet y en gran parte ésto les sucede porque se siguen viendo como creadores de contenido ante todo. El contenido está bien, es lindo y tal vez hasta necesario, solo que en la actualidad es la carnaza que atrae pero no el anzuelo que engancha. El contenido alcanza para retener por 70 segundos, pero a los creadores de contenido no les sirve tan poco consumo y a los anunciantes menos todavía. Hace falta buscar otras razones para las que los usuarios vengan y se queden.

Reconocer esta encrucijada y decidir actuar sobre ella implica producir un cambio cultural y reconocer que escribir bien, producir buena multimedia, hacer excelentes entrevistas y un largo etcetera de quehaceres periodísticos no hace gran diferencia al momento de distinguirse como medio online. Sí, las mejores notas, la información más explosiva, las fotos mas brillantes, podrán retener lectores por 75 u 80 segundos mientras otros los retienen por 50, pero no alcanza. Hay que buscar ser imprescindibles y que los usuarios ni consideren la posibilidad de hacer uso de la canilla libre de la información. Centrarse en crear información no será la solución. Sí lo sería, por ejemplo, pensar en qué puede hacer el consumidor-usuario con la información, sea jugar, socializar, trabajar o ganar dinero.

Apuntar a este objetivo implica romper estructuras, la más grande de las cuales es dejar de pensar como empresas periodísticas y reconocer que el “periodismo digital” necesita pensarse desde un nuevo lugar. Fijarse en cómo se conciben a sí mismas las empresas informáticas sería un buen punto de comienzo para esta búsqueda.

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Pd: La presentación completa de Varian aquí, en pdf.


Qué le pasa a las noticias

Por Mancini

Lo primero que habría que aclarar es que, hoy, nadie está muy seguro sobre qué es lo que está en crisis. Sencillamente no hay acuerdo. ¿Los medios? ¿Los periodistas? ¿El método de la profesión? ¿Las marcas? ¿La relación con la audiencia? ¿Los modelos de comunicación? ¿Los contenidos y los criterios de calidad? ¿Las noticias? ¿La retórica de las noticias? ¿Los soportes? ¿Los modelos de negocios? ¿Los modelos productivos? Agreguen todas aquellas variables que crean y ensayen combinaciones posibles. Se van a volver locos.

El pilar de la crisis no es tanto la falta de definiciones como la incapacidad para entender las definiciones que necesitamos de otra manera. No estamos planteando las preguntas que necesitamos. No estamos observando, estamos recordando.

No todo está perdido. Las formas de consumo cultural están ganando cada vez más terreno en las discusiones sobre periodismo. Mientras en el gremio se sigue discutiendo sobre periodismo en sí, aislado de toda transformación social e industrial, sobre el producto, la distribución, los modelos de negocios, etc., los aportes más sustanciales los están haciendo quienes se interesan cada vez más por los hábitos de la audiencia y el contexto de consumo (el último libro de Clay Shirky, Cognitive Surplus, avanza en esa dirección).

Jack Fuller acaba de publicar un libro sensacional: What Is Happening to News. The Information Explosion and the Crisis in Journalism. El tipo sabe de qué está hablando. Además de unas cuantas novelas y libros sobre periodismo, un Pulitzer en su haber y decenas de años en la industria de los diarios (fue el hombre del Chicago Tribune.), Fuller se posa en los últimos avances de la neurociencia para intentar explicar qué le pasa a las noticias. ¿Por qué atraen más las malas que las buenas noticias, el conflicto que la cooperación? ¿Cómo explica la neurociencia que la intimidad de un personaje público “venda” más que una cuestión de Estado? Y la mejor: ¿Por qué lo que ocurre ahora es percibido como más importante que lo que ocurrió hoy más temprano o ayer? (él no lo hace, pero es muy sugerente este punto para pensar las arquitecturas de los sitios de noticias)

Olvídense de las categorías que usan para pensar a los medios, Fuller viene con las suyas. Abandonen también cualquier solución para “el viejo orden”. Desháganse además de cualquier discusión transitoria como qué debe hacer un periodista en las redes sociales o cualquier otro tema similar.

Fuller sostiene que el modelo tradicional de contar las noticias no funciona más. La nueva retórica de las noticias está en el centro de su análisis. En su libro, no concluye que el viejo orden ha colapsado, sino que parte de esa premisa. Mientras más baja el costo de procesamiento y conectividad, más se aceleran los flujos de información y más opciones informativas hay disponibles. El proceso de elección para la audiencia es cada vez más complejo. En palabras de Fuller: “Esto implica una catástrofe económica para el modelo de los diarios” y “estamos sólo en el comienzo de un proceso irreversible”.

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Más sobre: , — julio 11, 2010

Cognitive Surplus

Por Mancini

La semana pasada terminé de leer el último libro de Clay Shirky, Cognitive Surplus: Creativity and Generosity in a Connected Age. Brillante. Consíganse un ejemplar. Iba a comentarlo, pero el autor lo hace mejor que nadie en esta conferencia.

Más sobre: , , — julio 11, 2010

Entrevista con Michael Wolff, de newser.com

Por Mancini

Su visión sobre la industria de los medios. Perlas internas de Newser.com y frases de antología.

En Amphibia lo entrevistamos hace más de un año.

Más sobre: , — julio 10, 2010

#findelosnoventa

I
Había dejado de confiar en Maradona en 1994 y volví a confiar en el 2010. Esa fue mi experiencia con este Mundial.

En esa parábola hay un abandono a la intención misma de comprender lo popular.

II
Entiendo que lo popular no pasa por la adoración del sujeto Maradona sino por abrazar a ciegas un fenómeno colectivo que va más allá de la inteligibilidad individual. Frente al televisor, mirando a la gente recibir a la Selección, se palpaba el mismo sentimiento de despertar que habrán sentido los miembros de Contorno cuando descubrieron ya demasiado tarde que el peronismo era más que un objeto extraño.

III
Leí en Twitter a alguien diciendo que tal vez se había terminado el modelo winnerista de los años noventa. Esa idea única del exitismo que hundió al periodismo -pienso en el periodismo como el summun de la doxa, pero hay más bajo ese fango- hasta transformarlo en un soporte único de supuestos self made mens. Una usina de celebración permanente del individualismo soez y espectacularizado.

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Integración expandida: las nuevas redacciones

Por Mancini

Obsolescencia VS. reinvención en las fábricas de noticias.

Agnósticos del soporte. Sepultemos la discusión Internet Vs. Papel. La integración de redacciones es una oportunidad invalorable para rediseñar la organización de medios. Lo que está en juego no son los formatos de distribución ni cómo quedarán dispuestas las mesas de trabajo en la redacción. La eficiencia de los equipos y el valor de lo que producen están en el ojo del huracán.

Los medios tienen el desafío de volverse empresas mucho más eficientes. La escala corporativa que adoptaron hasta fines del siglo pasado se vuelve insostenible. El negocio se está reduciendo y atomizando a la vez. La integración de redacciones es apenas un primer paso hacia un rediseño organizacional y de producto mucho más profundo e inevitable.

Es un error seguir centrando el debate de la integración en la guerra Internet Vs. Papel. En la coyuntura extrema que atravesamos, con medios periodísticos tradicionales inmersos en una doble crisis financiera y de credibilidad, y con medios digitales que aún no encuentran modelos de negocios sustentables, lo primero que tenemos que hacer es declararnos agnósticos del soporte. Y enfocar todo nuestro esfuerzo en el periodismo y el futuro del negocio.

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Más sobre: , — junio 20, 2010

Making ideas happen

Por Mancini

“Genius is 1% inspiration and 99% perspiration” — Thomas Edison

La mayor parte de las ideas mueren prematuramente. Cada vez que eso ocurre pensamos que quizá la idea no era tan buena. ¿Es tan así? Making ideas happen: Overcoming The Obstacles Between Vision & Reality, el nuevo libro del creador de Behance.net, Scott Belsky, se lanza contra ese mito y avanza sobre la realización, la puesta en marcha y la capacidad de traducir las ideas en hechos, sin excusas.

Making ideas happen no es un libro sobre cómo gestar una idea, mucho menos una “buena”, sino sobre cómo hacerlas realidad. Para Belsky, la mayor parte de las ideas mueren rápido porque las asfixiamos con nuestras limitaciones. La creatividad, sostiene y argumenta impecable, a veces termina siendo uno de los mayores obstáculos para que una idea tenga éxito.

El creador de Behance.net lo dice sin vueltas: “Tener una idea es una ínfima parte de un proceso mayor, quizá el 1 por ciento de la totalidad”. De ahí, claro está, es que su libro se enfoca sobre el otro 99 por ciento: “It’s not about ideas. It’s about making ideas happen”.

El libro divierte y moviliza con casos, reflexiones y tips, como organizarse en torno a proyectos y no a organizaciones, o recordándonos que mucho más complejo que liderar a otros es liderarnos a nosotros mismos. Ésta es la formula que desarrolla Scott Belsky en el libro: Making ideas happen = ideas + organization + communal forces + leadership capability.

Un apartado del libro está dedicado al Insecurity work, tema que también plantea Seth Godin en su genial Linchpin: Are You Indispensable? Se trata del contrasentido de perder el foco en lo que realmente nos gusta hacer y dejar que la intermitencia de actualizaciones nos distraiga y envuelva en una espiral que paraliza la capacidad de acción.

Más sobre: , , — junio 18, 2010

Si no se propaga, se pudre

Por Mancini

Esa es la propuesta de un documento exquisito difundido por Convergence Culture Consortium con Henry Jenkins como vocero estrella. ¿La hipótesis de If It Doesn’t Spread, It’s Dead: Creating Value in a Spreadable Marketplace (.pdf)? La circulación y la transformación generan valor sobre los contenidos y redefinen el sentido de los mensajes.

Para Jenkins y los suyos, se hace añicos la promesa de la viralidad que supone audiencias infectadas involuntariamente por el mensaje de las marcas, se desvanecen los sitios-catedrales y el nuevo framework para los medios no puede estar compuesto sino por una estrategia híbrida que los prepare para ser modificados y redistribuidos.

Todas las profesiones fueron creadas para resolver un problema concreto. Si, simplificando, los periodistas y los medios se especializaron en producir y distribuir contenidos (al punto que hasta los modelos de negocios están atados a la distribución) para sociedades con una vida cotidiana compuesta por tiempo abundante y escasez informativa, cómo se reorganiza la industria ante la amaterurización masiva (¿e irreversible?) de la producción, publicación y distribución.

Para Jenkins y equipo, lejos de ser un peligro, como lo interpretó la industria discográfica, la propagación y la reelaboración de contenidos por parte de las audiencias es una oportunidad radical para una reconversión inevitable.

Fresco, claro y divertido, If It Doesn’t Spread, It’s Dead: Creating Value in a Spreadable Marketplace nos propone vernos con nuevos ojos y redefinir lo que comúnmente entendemos por calidad.

Más sobre: , , , — junio 16, 2010

El mundial de la simulación

Por Mancini

Es un gran momento para los periodistas deportivos. Todo mundial de fútbol es una oportunidad para lucirse profesionalmente y ofrecer lo mejor. Crónicas, videos, infografías, entrevistas, noticias de color que nadie tiene o logró ver antes, comentarios agudos, fotografías, pueden convertirse en un antes y un después en la vida de un simple cronista de fútbol, hoy enviado especial a Sudáfrica. Lo mismo cabe decir para los sitios de noticias online.

Con más o menos talento, con mayor o menor esfuerzo, algo es seguro: ninguno puede pronosticar qué seleccionado llevará a su país el máximo galardón. Tampoco quiénes clasificarán a los cuartos de final. Hay favoritos, sí, pero qué periodista puede asegurar a ciencia cierta qué seleccionados se enfrentarán en la final.

Este es mucho más que el primer mundial de fútbol con redes sociales. Mucho más que la primera copa del mundo con Youtube y dispositivos móviles de alta gama. Este es, por sobre todas las cosas en lo que concierne al mundo periodístico, el primer mundial con Nate Silver.

El flamante periodista del New York Times está pronosticando los resultados del campeonato. Creer o reventar, está generando 10 mil simulaciones cada 24 hs que le permiten proyectar probabilidades: qué seleccionados ganarán los grupos, con cuántos puntos y goles lo lograrán y cuáles son sus chances de llevarse a casa la preciada copa, entre otros datos.

Nate Silver cuenta en este post qué está haciendo, y ofrece las proyecciones actualizadas en base a una versión más sofisticada del algoritmo que cocreó con ESPN, el Soccer Power Index (SPI).

Si acierta, como ya lo hizo en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en el 2008 (dio en clavo en 49 de 50 estados), entre otras ocasiones, este mundial habrá sido un antes y un después para el periodismo deportivo. Para el periodismo. Mientras tanto, es un ejercicio rupturista, innovador y de máximo valor agregado en un sector donde reina la inercia, el conformismo y la incapacidad.

+ > Periodismo artificial en Amphibia


El psíquico de la hoja de cálculo al New York Times

Por Mancini

Que la academia tome nota y elabore un plan para los tiempos que vienen en su empresa de formar periodistas y comunicadores. La última adquisición de The New York Times nada tiene que ver con lo que se enseña ni con lo que se aprende en los claustros universitarios. La compra del sitio FiveThirtyEight.com no sólo es una muestra de la necesidad de contenidos y perspectivas renovadas, también es un indicador sobre cómo está cambiando el diseño de los perfiles profesionales que los medios necesitan.

New York Magazine apodó a Nate Silver, fundador de FiveThirtyEight.com, como “El psíquico de la hoja de cálculo”. En abril de 2009 la revista Time lo incluyó en su lista anual de las 100 personas más influyentes del mundo. ¿Por qué? ¿Qué hace? ¿Qué tiene? ¿Qué puede? ¿Qué sabe?

Nate Silver vive en New York, pero nació en Michigan el 13 de enero de 1978, estudió Economía y se convirtió en el analista estrella de la política norteamericana durante el 2008. Ese año pronosticó los resultados (acertó en 49 de 50 estados) de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, cuando Barack Obama se convirtió en el primer presidente negro de ese país.

Se destacó –por no decir que les pasó el trapo olímpicamente- sobre todos los analistas políticos de los Estados Unidos. Mientras las plumas más sagaces de los medios se aferraban al análisis político tradicional, Silver pateó el tablero.

Él no investiga. Simula, procesa y concluye. Publicó sus primeras predicciones bajo pseudónimo de “Poblano”, pero cuando se percató de que daba en el clavo una y otra vez, comenzó a firmar sus proyecciones con su nombre real en su blog: FiveThirtyEight.com.

La clave de su éxito fue pensar y actuar como ingeniero, no como periodista. Adaptó a las condiciones de análisis político el sistema que había creado para hacer proyecciones sobre el desempeño de los jugadores de la liga de baseball, PECOTA (Player Empirical Comparison and Optimization Test Algorithm). Terminó escribiendo artículos y columnas para medios como ESPN.com, Sports Illustrated, Slate, The New York Sun y The New York Times.

Cuando le piden una opinión sobre algún asunto, como las elecciones o la ley de matrimonio gay en determinado Estado, Nate Silver no sale a la calle, moleskine en mano, a tomar la temperatura de la gente haciéndole preguntas. Procesa en su laptop toda la información digital disponible sobre el tema en cuestión, construye variables, juega con la aleatoriedad, simula artificialmente escenarios cientos de miles de veces y proyecta resultados. Sabe que vive en un cosmos de datos y que quien sepa cómo procesarlos puede hacer la diferencia. Y The New York Times paga por quienes pueden generar eso: diferencia y valor agregado.

Más sobre: , , — junio 6, 2010

Apuntes sobre la piratería

Esto es un largo texto sobre la piratería (*) en la Argentina.

Quise escribirlo cuando la IIPA colocó al país en su priority watch list 2010. Es verdad que la instancia dicotómica entre original y copia se clausura ante lo fáctico. Tal vez, entre muchas otra cosas, internet, hoy, sea también la suspensión de ciertas dialécticas. Quedan entonces las opiniones variadas, las cifras concretas del fenómeno y la certeza de que el proceso ocurre en sincronía con su propia narración.

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Más sobre: , , — junio 3, 2010

Nuevos medios: Guerras que no dan para más

Por Mancini

Si somos las historias que nos contamos, mucho más somos las guerras que encaramos. Soldados de las batallas binarias, en las que optar es la peor estrategia, conjugar y expandir parecen verbos desconocidos. Cátedras, seminarios, talleres, artículos, teorías y avalanchas imparables de twits sintetizan y reducen los desafíos de los nuevos medios en un “verdadero o falso” que, con toda probabilidad, es falso.

Este post propone incendiar esas dicotomías. Importarlas de la primera a la segunda década del siglo XXI no será otra cosa que seguir tirando piedras contra nuestro propio tejado. Renunciemos a la neurosis que cree que piensa entre a A o B. Y como dice Chris Anderson, Think AND, not OR.

Por favor, que nadie nos pregunte sobre estos asuntos. No sólo no tenemos respuestas, tampoco las estamos buscando: Internet VS. Papel; Virtual VS. Real; Google VS. Diarios; Redes Sociales VS. Medios; Calidad VS. Cantidad; Remix VS. Original; Valor VS. Velocidad; Creatividad VS. Monetización; Conversación VS. Contenido; Agregación VS. Participación; SEO Vs. Experiencia de usuario; Gratis VS. Pago; Blogs VS. Periodismo; Crowdsourcing VS. Centralidad; Caos VS. Orden; Integración VS. Separatismo; Romanticismo editorial VS. Pragmatismo Comercial; Marca VS. Críticas; Edición VS. Redacción; Multimedialidad VS. Textualidad; Oralidad VS. Escritura; Nativos VS. Inmigrantes; Disenso VS. Productividad; Hacer VS. Pensar; Audiencias VS. Periodistas; Soportes VS. Profesión; Flujo VS. Jerarquía; Brevedad VS. Profundidad; Cooperación VS. Competencia; Coherencia VS. Audacia.

Más sobre: — mayo 27, 2010

Hacer la diferencia

Por Mancini

A veces no es tan importante saber qué se es como saber de qué huir. Pasa en el mundo de los negocios y en la literatura, en la política y en los medios, en la tecnología y la educación. En todos los sectores, industrias y claustros. En un mundo donde fluye la réplica, destacan los intentos por construir diferencia, condición necesaria pero no suficiente en la empresa de diseñar valor.

Tenemos cada vez más capacidad de clasificar y cada vez menos de diferenciar. El mismo árbol de tags desde el cual se diseñan productos, servicios, estrategias y benchmarks, que dan seguridad de planificación en las industrias inmaduras, prescriben la capacidad de empresas de todo calibre a la hora de producir diferencia y volverse visible para su audiencia.

Echen un vistazo, por aterrizar el tema, al sector de los medios digitales periodísticos. Una extensa góndola de sitios mimetiza a unos con otros. Cuando hay que encontrar a los diferentes e innovadores, por sus propuestas informativas, diseño interactivo o modelo de negocios, sobran los dedos de las manos para contarlos.

Youngme Moon, de Harvard Business School, publicó el mes pasado Different: Escaping the competitive herd, un libro estimulante que invita desde la primera a la última página a salir del rebaño y producir diferencia. Marcas de gaseosas, barras de cereales y sitios online, entre otras, son sus blancos para contar por qué y cómo el diseño de la diferencia es parte de la cadena de creación de valor cuando un sector tiende a cardumen.


Hablando del asunto

A partir del libro de cuentos Varadero y Habana Maravillosa, la librería Eterna Cadencia armó la semana pasada en Buenos Aires un diálogo entre Josefina Ludmer, Hernán Vanoli y quien escribe.

Desde esa plataforma -llamémosla en principio: cultural- se trataron diversos temas: los nuevos accesos hacia la literatura y la política, la renovación del campo cultural, las nuevas formas de escribir y de leer lo real.

Para surfear un poco sobre ese encuentro, los links son éste, éste y éste.

No hay muchas certezas, pero me animaría a formular una: si la literatura no opera como un disparador de otras ideas, entonces no estamos hablando de una literatura valiosa.

Más sobre: , , , — mayo 12, 2010

¿Qué es un escritor? ¿Qué es un periodista? ¿Qué es un lector?

Algunos apuntes más sobre cómo el campo cultural se desalambra gracias a las nuevas tecnologías, en tensión constante contra una siempre peligrosa voluntad conservadora.

* Antes podía hablarse de una larguísima tradición de escritores-periodistas. Una tradición que existía por una cuestión primero cultural y después económica: los medios eran un espacio de intervención real en la vida política y cultural del país. Por lo tanto, el escritor —que se entiende: deseaba influir en la vida política y cultural— necesitaba incorporarse a los medios masivos.

* Vamos a resumir cien años de historia cultural con una oración: esa intención de intervenir en la res pública decayó.

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Nuevas tecnologías y campo cultural

El martes 4 participé junto a Hernán Vanoli y la honorable Josefina Ludmer de la presentación del libro de cuentos Varadero y Habana Maravillosa (Editorial Tamarisco, 2010) en la librería Eterna Cadencia, en la República Separatista Cultural de Palermo.

Estos son algunos apuntes que preparé para la charla sobre cuestiones ligadas a la renovación de esa entelequia que podríamos llamar campo cultural y sobre cómo esa otra entelequia todavía mayor denominada —ya con cierto anacronismo— nuevas tecnologías influye en su metamorfosis.

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Txtng: the Gr8 Db8

Por Mancini

David Crystal (1941) tiene todas las credenciales para indignarse. Seguramente podría contribuir de forma muy sólida a los argumentos cada vez más endebles acerca del inminente apocalipsis lingüístico que acarrearía, según vaticinan muchos, la escritura de SMS.

En su libro Txtng: the Gr8 Db8, David Crystal se carga una por una las suposiciones, hipótesis y teorías trasnochadas sobre el empobrecimiento de la lengua producto de la masificación irreversible de la escritura en celulares.

Crystal es lingüista. Escribió y editó más de cien libros. Algunos de ellos son Cambridge Encyclopedia of Language (1987), Cambridge Encyclopedia of the English Language (1995, 2003), Cambridge Biographical Dictionary, Cambridge Factfinder, Cambridge Encyclopedia, y New Penguin Encyclopedia (2003).

En el 2008 publicó Txtng: the Gr8 Db8, un libro sobre el “lenguaje SMS” y sobre eso va este post.

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Más sobre: , , , , — mayo 2, 2010

El valor del contenido está en otra parte: el texto propone, el paratexto dispone

Por Mancini

Show Sold SeperatelyInternet es una fábrica de paratextos sobre los más diversos temas. Cientos de miles de blogs, foros y miembros de redes sociales hacen lo suyo respecto de los políticos, los jugadores de fútbol, el mundo del espectáculo y, por supuesto, de los contenidos de los medios, entre muchísimos otros asuntos públicos. De hecho este post es un paratexto de Show Sold Separately. Promos, Spoilers, and Other Media Paratexts, el último libro Jonathan Gray, publicado hace unas semanas por NYU Press.

Hace dos meses publicamos en Amphibia un post sobre los contenidos de calidad. Planteábamos lo que todos saben y pocos aceptan: La calidad no está necesariamente basada en la producción original ni invalidada por la gratuidad y la reproducción. En una economía de sentido basada en la propagación y en la transformación, lo que no se puede manipular carece de valor.

Show Sold Separately. Promos, Spoilers, and Other Media Paratexts analiza precisamente ese fenómeno y renueva la mirada sobre el análisis de la gestión de contenidos y la producción de valor. Jonathan Gray se enfoca en cómo se construye el sentido y el valor de la experiencia de usuario respecto de las propuestas periféricas a los relatos madre. Se trata de una investigación off-screen, centrada en la industria audiovisual, que pone el acento en los paratextos: publicidades, adelantos, trailers, entrevistas, foros, redes sociales, noticias, reseñas y objetos que comodelan medios y mensajes, producción y distribución, sentido y valor.

Gray sostiene que los paratextos juegan un rol clave, incluso más importante que el producto en sí, respecto de cómo las audiencias construyen sentido. El autor no da rodeos y entiende que los paratextos son parte del texto. A veces planeados, otras previsibles, la mayor parte imprevistos, productores, audiencias y anunciantes crean cantidades industriales de paratextos.

Jonathan Gray ofrece argumentos, casos, experiencias y comenta por qué buena parte del negocio de los medios está migrando a la producción de paratextos, a las pautas que conectan relato oficial, versiones y discusiones, objetos y reelaboraciones.

El verdadero comienzo mucha veces no está en el producto, sino en la periferia referencial. Google es un proveedor de paratextos. Y si el paratexto nos prepara para el texto, su producción -dinámica e incontrolable por naturaleza- debe ser parte del proceso creativo y no sólo elementos de una campaña publicitaria.

Los paratextos, interpretados a destiempo, errónea e irreversiblemente por la industria discográfica, están siendo parte sustancial de la reconversión de la industria audiovisual, cada vez más aterrizada en el entretenimiento y la experiencia y menos en la producción de contenidos.

La inclusión de la producción de paratextos en la gestión de contenidos, como la “adopción” de fans que propone Henry Jenkins, es unos de los aportes sustanciales de Gray en Show Sold Separately. Promos, Spoilers, and Other Media Paratexts.

Cómo reutilizar estos conceptos en el periodismo, y concretamente en los sitios online de los diarios, es sin duda un ejercicio de largo aliento que los que trabajamos en ese terreno tenemos que hacer. Eliseo Verón publicó en la edición del domingo 22 de noviembre de 2009 del diario Perfil una columna titulada “Periodismo y plusvalía”, que da en el clavo sobre el futuro de la industria de las noticias, y que no puede estar más alineada con las propuestas de Show Sold Separately y del universo transmedia en general:

Es verdad que cualquier discusión relativa a las condiciones determinadas de un negocio sólo puede abarcar un fragmento de la cadena de creación de valor. Pero entonces habría que preguntarse si los lugares de producción de plusvalía no se están acaso desplazando, y lo que ocurre es tal vez que algunos actores, como resultado de la evolución tecnológica, se encuentran de golpe en el lugar equivocado”.

A ver qué inventamos.


El príncipe

I

El primer paso fue una carta. Rodrigo Lara —hijo del ex ministro de Justicia colombiano Rodrigo Lara Bonilla— y los hijos del ex candiato presidencial Luis Carlos Galán —Luis, Juan, Carlos y Claudio— la leyeron en silencio, en Colombia. La firmaba Sebastián Marroquín (32), el hijo del hombre que había ordenado matar a sus padres en 1984 y en 1988. Una vez más, el fantasma de la violencia reaparecía en sus vidas. Esta vez, pidiéndoles perdón.

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Más sobre: — abril 23, 2010

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